|
"Dios Esta De Pie Sobre La Tierra"
Rvdo.
JULIO ALVARADO F.
- COSAS DE MI TINTERO -
¡Son un montón de pensamientos que han ido quedando en el tintero!. El primero de ellos, que ha estado rondando en mi mente de predicador:
En innumeras ocasiones, cuando vemos la película, "Los diez mandamientos" cómo el Faraón tomó a Moisés, y lo pone fuera de los muros de la ciudad y lo hecha al desierto, y lo último que retiene su sistema auditivo, son las carcajadas, de ver la mofa de desprecio del Faraón y todo su ejercito.
...cuando yo la miraba a través de la cinta del séptimo arte, cuando estaba plasmado en el celuloide, empecé a pensar: "Si yo te hubiera visto Dios, cuando te echaron de Egipto, tampoco te hubiera reconocido".
Porque ¿Quien hubiese visto a Dios en ese Moisés expulsado como nefasto? lanzado a las candentes arenas del cálido desierto, consumido por el inclemente sol, y me dije: ¿Tenía que ser así?.
Y mientras, rodaba la película mi mente se perdía en precisiones de predicador, asimilando el rato, comparando experiencias.
Porque dije: En este Moisés expulsado de la ciudad, iba la esperanza de un pueblo, y cada paso del peregrino, lo acercaba, al gran Libertador, y me dije: ¿Era necesario?.
También, esta apoyada la esperanza del vencedor Supremo. No te rindas Moisés, Jesús, Julio, transitas por las sendas del olvido, camina los pasos de la incomprensión, pisas las arenas, deja que azote el viento de la incomprensión del hogar, de la familia, el mundo, tu cuerpo todo, deja que lo endurezca.
Deja que las agujas del polvo del desierto del desprestigio, de la calumnia te golpeen. A toda oposición, ¡Camina! levanta la frente, impasible rostro, derrota al desierto que acabará a miles, millones, pero que tú no serás derrotado.
Agotadas tus fuerzas, exterminado ... el desierto queda atrás, ahí tienes un monte, estira tu mano, álzate un palo, arranca un palo del monte, de ese monte que viene a tu encuentro para decirte: Venciste.
Y aunque tu no lo sepas, esa vara que tu haz alzado es la eternidad en tus manos. Mi alma se exalta, sublime hacedor de mi vida, eres tan magnífico, eres tan sublime, eres tan exaltado, eres tan excelso.
Seres celestiales, digan: "Dios ha venido". Me digo en afiebrado poema de mensajero, los demonios se arrinconarán y les obligaremos a exclamar: "A regresado victorioso para libertar..."
Quiero hacerle la figura que está en mi mente: lo miraron en lontananza, encogiéndome... viene apoyado en una vara, él mismo parece cansado...
Te digo compañero, poeta de la nada: "Se apoya en la eternidad". El mismo parece cansado, pero, se apoya en la eternidad, por eso dije: "Camina Peregrino".
Y en cantar que arroban, en estrofa de poema, en alabanza: "Veo venir a Dios el Eterno, apoyado en la eternidad, rumbo al pueblo que ama ¿Puedes entender?.
Romántico de lo eterno, poeta de lo sublime, de lo incomprensible, de ahí -dice El Cantar de los Cantares: "Viene mi amado saltando de monte en monte, y sus pies ligeros como el ciervo, sus manos que destellan amor, pero, cuando se acerca a la morada he aquí que sus cabellos están húmedos, vengo de muchas noches, de muchos rocíos, de intemperies... ábreme amada mía, he transitado edades de profetas, noches de leyes mosaicas, de iglesia primitiva, oscuro rocío de oscurantismo, me he levantado al alba del profeta de la edad.
Entonces ¿qué diré? Me subiré a un cerro, con caballo blanco, acorazado de perlas... y te diré: "Toma la rienda amado mío, que para donde tú la dirijas, nosotros iremos, me rindió tu amor, tus cantos ya me desarmó, tu perseverancia eterna, tu amistad me derrotó, heme aquí... dócil instrumento de tus deseos, sencilla obra de tus manos amorosas, haz de mí lo que quieras, manda en mi ser, que el gozo de mi vida será mimetizarme, identificarme contigo, Tú y yo seremos una cosa".
Si no viniera de una reunión de gritos, alabanzas... estaría corriendo.
Me pregunté ¿Quién se puede resistir ante el esplendor de aquel amado, ante el atractivo que reúne todos los amores? Prosterno mi alma y digo: "Dueño de mi vida, mi privilegio es descubrir, y silenciosamente encontrarte y saber ¡TU PALABRA CAMBIO MI SER!.
Cuando miro en derredor, por delante y por detrás mío, oigo voces, que armonizan con la mía, las lágrimas resbalándose por las mejillas engrosando una gran perla, y al mirar a través de ella veo tu obra magnífica".
Entonces, llega al clímax de mi exaltación, llega al cenit de mi locura y proclamo: "¡DIOS ESTA DE PIE SOBRE LA TIERRA!".
¡CUANTO TE AMO SEÑOR DE MI VIDA!
|