"Lealtad y sus Proyecciones en la Juventud
Parte Espiritual"


PROLOGO

Deseo agradecer a nuestro Amado Señor, por permitirnos llegar en esta hora y poder exponer lo que por gracia el nos enseño. Quiero también saludar a cada uno de: Los Presbíteros, Pastores, Iglesia anfitriona de ésta reunión, delegaciones presentes y principalmente a mi Pastor Juan Carlos Vega, que con su apoyo y confianza hizo posible que pueda realizar éste trabajo. Así mismo, a la Juventud a la cual represento, de la Iglesia de Cochabamba.

Nelson Quiñones L.
Cochabamba, junio de 1999





Lo primero que debemos saber, es que "Somos Espirituales, con una Experiencia humana", y por lo tanto y esencialmente debemos guiarnos, movernos, actuar en el nivel espiritual, y para ello es necesario saber el camino correcto a seguir.

Sabemos por la Biblia, que para agradar a Dios debemos vivir según el Espíritu, Romanos 8:5-9:

"Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él."

Y cada uno de nosotros desea tener en sus vidas el Espíritu de Cristo, que es Fiel y Verdadero. Y también, es anhelo nuestro, llegar a ser como El es, y hacer lo que El hace; para eso debemos caminar por el sendero que El nos trazó: Lealtad, Fidelidad y llegar a Integridad.

Entonces, lo primero es llegar a ser leales. Y me fui a ver el significado de "Lealtad", más preciso fue encontrar el sinónimo y sus derivaciones. Para ver los sinónimos recurrí a la ayuda de un programa de computación, y vi una lista sorprendente de sinónimos. Quiero compartir con ustedes, en forma inextensa la lista que a continuación detallo, (incluye sus derivaciones):

LEALTAD

Fidelidad
  • Cumplimiento
  • Confianza
  • Observancia
  • Acatamiento
  • Adhesión
  • Fe
  • Amistad
  • Escrupulosidad
Sinceridad
  • Limpieza
  • Seriedad
  • Claridad
Veracidad
  • Verdad
  • Autenticidad
Perseverancia
  • Persistencia
  • Tenacidad
  • Firmeza
  • Insistencia
  • Empeño
  • Tesón
  • Paciencia
  • Entereza
Constancia
  • Inflexibilidad
  • Incorruptibilidad
Franqueza Rectitud Amistad
  • Compañerismo
  • Cariño
  • Afecto
  • Hermandad
  • Armonía
Devoción
  • Unción
  • Fervor
  • Fe
  • Celo
Nobleza
  • Esplendidez
  • Magnanimidad
  • Dignidad
  • Grandeza
Honradez
  • Hombría
  • Decencia
  • Pulcritud
  • Virtud
Apego
  • Estima
  • Amor
Honestidad
  • Decoro
  • Pureza
Pundonor Probidad
  • Rectitud
  • Lealtad
  • Integridad

Al mismo tiempo pude revisar los antónimos de la palabra "Lealtad", y cuya lista aún más sorprendente, me hizo ver en el terreno, (déjeme ponerme en primera persona), en que mi vida se desenvolvía.

He aquí la lista que pude recopilar:

DESLEALTAD

Infiel
Traidor
Ingrato
Inconfidente
Indigno
Pérfido
Renegado
Desertor
  • Cobarde
Tránsfuga
Falso
Vil
  • Indigno
  • Bajo
  • Despreciable
  • Ruin
  • Ignominioso
  • Inicuo
  • Vergonzoso
  • Degradante
  • Oprobioso
  • Humillante
Perjuro
  • Incumplidor
Felón
  • Traidor
  • Ingrato
  • - Desagradecido
  • Vil
Impío
  • Irreverente
  • Desconsiderado
  • Negligente
  • Olvidadizo
  • Soez
  • Grosero
  • Descarado
  • Desatento
  • Atrevido
  • Insolente
  • Desvergonzado
  • Desdeñoso
  • Descortés
  • Ofensivo
  • Ultrajante
  • Vulgar
Incrédulo
Ateo
Apóstata
Indiferente
  • Insensible
  • Desinteresado
  • Innocuo (inocuo)
  • Inactivo
  • Inoperante
  • Inerte
  • Anodino
  • Inofensivo
  • Displicente
  • Despreocupado
  • Dejado
  • Desganado
  • Frío
  • Inerte (muerto)
  • Escéptico
  • Impasible
  • Flemático
  • Tibio
Engañador
  • Mentiroso
  • Falso
  • Falaz
  • Engañoso
  • Aparente
  • Disfrazado
  • Inventado
  • Perjudicial
  • Dañoso
  • Disimulado
  • Timador
  • Farsante
  • hipócrita
  • Embustero
  • Enredador
  • Fingidor
  • Simulador
  • Chismoso
  • Lioso
  • Murmurador
  • Calumniador
  • Comadre
  • Maldiciente
  • Errado
  • Equivocado
  • Inexacto
  • Incorrecto
  • Desacertado
  • Engañado
  • Alejado
  • Erróneo
  • Descaminado
  • Ladrón
Adúltero
  • Ilegal

Pues, ahora, con la certeza de que no hay superación, si no existe conocimiento, puedo ver mis pasos, puedo ver la Palabra, y puedo ver el significado de mi accionar, entonces es preciso un cambio, una transformación en mi vida, para la gloria de mi Padre y por mi dignidad de hijo. Y así como puede ser para mí, espero, que sea para cada uno de ustedes.

Para ser leal, tiene que haber un proceso, un camino a seguir. La Palabra nos enseña que para ser leal tenemos que comenzar con uno mismo, para demostrar el deseo de ser leal con Dios y con los demás.

La lealtad que por predestinación llevamos inherente en nuestras vidas, es el privilegio de la gente superior. Pero muchas veces caemos en el terreno de la deslealtad con Dios. ¿Cómo?, se preguntará quizás usted. Existen muchas maneras de ser desleal.

Una de ellas, la inconstancia. Dice nuestro Señor que la inconstancia es un mal de nuestras congregaciones. Unas veces somos creyentes fervorosos, aparentemente ungidos y luego caemos en nuestro ánimo y nos constituimos, en creyentes fríos, momias, indolentes, sin deseo de servirle, ¡No vale servirle a medias!.

Dice en la Biblia, en Romanos 12:11.

"En lo que requiere diligencia, no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;".

Entonces, la inconstancia en nuestras vidas, da como resultado, el alejamiento de nuestro Dios, tal vez no la separación, pero se pende de un hilo para que Dios se canse de nuestra vida.

Existe un peligro en esta actitud, no vaya a ser el pensamiento suyo: ¡¿Conmigo?, no pasa nada!, puede ser que sea la última, y no habrá quién cambie a Dios. Déjeme decirle entonces, que la constancia es una manifestación de lealtad a Dios.

Dice el Señor referente a esto: "A mi esa gente que va a caminar un tiempito y después se queda y al mes aparece otra vez y camina 2 cultos y se vuelven a quedar, pa´ mi esa gente... ¡No sirve!, a mi me sirven los constantes, PORQUE ESE SOY YO...!".

De tal forma, que si un predestinado quiere ser útil en las manos de Dios, debe ser constante.

Debemos aspirar a ser, como el Señor en su Palabra expresa: "Un predestinado fiel y leal, merecedor de que Dios viva en ti".

Aún más, una aseveración irrefutable: "Si tu te ocupas de las cosas de Dios, Dios se ocupará de tu vida".

Caminar de esa manera, sirviéndole de noche y de día, haciendo realidad el himno que dice: "Que bueno es servir a mi Dios". No dejando cabida al espíritu del diablo, pues ese espíritu es sinónimo de deslealtad, es sinónimo de muerte y muerte es separación de Dios.

Un terreno en el que muchos hemos caído, es la infidelidad; no hemos cumplido con los votos y las promesas que hicimos. Promesas que en momentos de fervor y unción lo dijimos, y que a muchos de nosotros se nos olvidó, ¡Dios no se olvida!, Si bien Dios por amor calla, pero Dios no se olvida. Humildemente entonces, pedirle al Espíritu que está dentro nuestro, Espíritu que rige nuestras vidas, y que para mi y para ustedes, es el Espíritu de Cristo, pedirle entonces que nos recuerde para que cumplamos como hemos dicho. En Deuteronomio 23:21, dice:

"Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo;"

Como Dios no se olvida, cada voto y promesa hechos, El los probará; si fuimos sinceros, se verá en el accionar, en la vida del predestinado.

"La infidelidad sienta sus bases en la frialdad y en la ingratitud". Vemos que también la frialdad es otro mal.

Cuando usted se mantiene frío, momia, quieto, está en problemas; la unción no se le va a ver por ninguna parte, y unción es parte de la lealtad. Podemos cambiar la palabra unción por fervor, ¿no ve que usted tiene que ser "ferviente en espíritu, sirviendo al Señor"?, Romanos 12:11.

Entonces, si no hay fervor en su vida, al escuchar la Palabra, ¡peligro!, algo anda mal ahí. La Palabra dice: "Cuando Dios habla, hasta los montes tiemblan", cuanto más nosotros, ya que su Palabra es vida y poder para nosotros. Entonces sería raro estar fríos y momias.

Satanás quiere que usted sea tibio, no quiere quitarle su fe, no quiere quitarle su convicción, a Satanás le conviene que usted este aquí.

Satanás, quiere guiarle al terreno de la tibieza, y tibio está vinculado con la deslealtad. Bueno, lo quiere llevar a ese terreno, porque sabe que Dios lo vomitará de su boca. Y dice en su palabra, en el mensaje "La Unción": "... tenga cuidado con su vida, el tibio no tiene ninguna esperanza ¡Ninguna!. El mundano tiene, el impío tiene, pero el tibio ¡No!."

Otra de las manifestaciones de la deslealtad, es el argumento; y sabemos por la palabra que el argumento nació en los infiernos, y nosotros no tenemos nada que ver con el infierno, pero el argumentar se da en nuestras vidas. Muchas veces lo hacemos por tapar mentiras, otras veces por tapar pecados, otras por no querer oír ni obedecer, y bien dicho está, "Cuantos más argumentos hay, más podrida está una vida", y si argumenta para tapar su pecado, dice nuestro Señor: "Tiene la imagen de la bestia, porque los argumentos nacieron en el infierno, la morada de la bestia".

Muchas veces tendemos a ser irreverentes con Dios, argumentamos sus ordenes, razonamos y vemos que la orden que nos dio nos afecta, y no la cumplimos, somos reos entonces de irreverencia e insolencia ante nuestro Dios. Y toda insolencia es pecado, y toda desobediencia también es pecado, por más pequeña que ésta sea.

Todo lo que Dios diga, no importa cómo lo diga, dónde lo diga, porque lo dijo, ¡no debe tener argumentación!: "Todo lo que digas, como lo digas, es Palabra final, para mí Dios". Eso es reverencia ante El, porque la reverencia conviene a la casa de Dios, y en la casa de Dios, no mora el mundo, moran sus hijos predestinados.

Quiero extractar un poco del mensaje "La Unción":

"Quien está en las manos de Dios, jamás es irreverente, la insolencia no está en el propósito de Dios, ... y quien es insolente, Dios no está en esa vida".

El Señor dice que hay tres señales de que el Espíritu Santo está trabajando en usted:

"-Lo constriñe y le quiebra y le hace decir: ¡Ten piedad de mi, oh, Dios!.

-Le quita los argumentos, porque: ¡Tu me conoces, oh, Dios!.

-Y es reverente ante el Señor, a mi me parece poco torcido, a mi me parece equivocado lo que dices, pero Tú lo dijiste y es palabra final".

También dice: "...en todas las esquinas de las calles de la nueva Jerusalém, hay: "Sé reverente con tu Dios". Entonces ser reverente es un asunto muy importante y delicado, que hay que tener en cuenta. Podemos resumir reverencia en: Oír toda Palabra que sale de la boca de Dios, y ponerlo por obra.

Un o una desleal, siempre va a ser una vida que es dolor en el cuerpo del Señor, nuestro Padre; El no es así, nosotros no tenemos porque ser diferentes, si tenemos su naturaleza, somos imagen y semejanza, el reflejo de un Dios vivo, que es leal.

Nosotros tenemos una medida exacta con la que Dios nos predestinó, no podemos quedarnos ni pasarnos de esa medida. En el mensaje "Apocalipsis", parte XII, dice: "Bueno mire, aquí tiene centímetros de menos, ¡Arregle eso!, ¿le digo?, sinceridad, agréguele lealtad, agréguele verdad, y le va ha dar la medida exacta.". Entonces, el predestinado está condicionado a vivir una vida en lealtad.

Un fallo en el predestinado, por más pequeño que sea, se magnifica. Y por eso el alma del predestinado sangra, por la deslealtad. Hay muchas cosas que se han pegado en este camino, en esta aventura humana, que no es propio de nuestra naturaleza.

Por haber llevado una vida errada, por no haber sido fiel, no merecíamos la misericordia de Dios, pero hago mío, y algunos conmigo, el verso en el libro de Los Salmos 27:13:

"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes."


Algo bello el hará de nuestra vida, sigamos sus caminos, cumplamos sus preceptos. Nuestro por amor, puede hacerlo, aunque nosotros hasta ahora hemos dado menos de la nada, como dice el himno: "Sólo pude darle mi vida tan infiel", sólo por amor el está dispuesto a hacer una obra en nuestra vida, es hora de redimir el tiempo. Veremos entonces y parafraseando el mensaje: "Y Sabemos Que A Los Que Aman A Dios, Todas Las Cosas Ayudan A Bien":

"....veo la bondad tuya –y perdón por el exabrupto-, te ves tan paternal ¡Dios mío!, te ves tan longánime, con unos brazos tan grandes y amorosos, ¿Qué decirte?, ¡Padre!, para mí es poco, pareces un abuelo condescendiente, consentidor y tolerante con nosotros, pareces doblemente Padre".

No es una disculpa, pero lealtad conlleva toda una vida, nosotros en nuestra incapacidad tal vez no logramos comprender la magnitud de ser leales, pero en nuestra incapacidad esta nuestro Señor, nuestro émulo perfecto, porque lealtad es un Hombre, que en 30 años nos dio el ejemplo; seguiremos sus huellas, imitaremos sus acciones, viviremos la vida del amado, de ese modo seremos como El.

Y para concluir quisiera repetir una oración hecha por nuestro Padre:

"...En esta hora, aquí habemos algunos que anhelamos ésta amistad, que la precisamos, Señor, estamos cansados de caminar con nuestros fracasos a cuesta, que cada día aumenta su volumen de vergüenza y desprecio, Dios si tienes misericordia dígnate de ser mi amigo, si te alcanza la gracia para mí, tiéndeme tu mano de amistad, y lo único que puedo ofrecerte es que todo lo que diga lo diré para que tu lo escuches, amigo mío, porque no quiero ocultarte nada, entonces te daré la gracia y la alabanza.

Por si lo logramos: "Caminemos juntos" yo estaré de acuerdo con todo lo que tu digas ¡Aleluya! Si hay cosas que dices que me van a herir, avergonzar, del mismo modo, estaré de acuerdo con ella, y si hay veces que tu me gritas para corregirme, igualito estaré de acuerdo contigo.

¡Camina conmigo, no quiero quedarme como soy! ¡Óyenos Señor! Escúchanos y acércate a nosotros, te serviremos, estaremos contigo y ayúdanos a realizar ésta grande obra, para la que fuimos predestinados, en tu Santo Nombre. Amén".