"Lealtad y sus Proyecciones en la Juventud
Parte Material"


INTRODUCCION

Con éste trabajo, en el cual he puesto de la poca capacidad que tengo, me he apoyado en nuestro glorioso y maravilloso Mensaje. Y en el libro grande, la Biblia.

En el desarrollar de esta conferencia he tomado conciencia, cada vez más creciente de nuestra realidad como jóvenes, y nuestras proyecciones. He buscado respuestas de acuerdo con las enseñanzas de nuestro Señor julio, y por ende mi vida como señorita de "Cristo es la respuesta" ha sido enriquecida. Sin duda alguna mis ideas sobre la juventud, dentro de la Iglesia son más profundas en épocas anteriores de mi vida.

He tenido el alto honor de ser designada como conferencista, en representación de la juventud femenina de la Iglesia de Cochabamba, por ello agradezco a mi Pastor y hermanos de la juventud, pues sin ellos, en forma muy sincera, esta conferencia no hubiera llegado a ser, sin el apoyo y ayuda para entender mejor, muchos de los pasajes bíblicos y del mensaje que son básicos a las ideas aquí desarrolladas.

Doy gracias a Dios por su guía constante y por su gran bondad y misericordia conmigo en el desarrollo de esta conferencia. Pido a él que sea a un instrumento de bendición en la vida de cada joven que me escuche o lea éste trabajo.


Zulma Corani
La Paz, Junio de 1.999





El tema que desarrollaré es: "La lealtad, en su parte Material".

La lealtad expresa en el orden moral, una virtud que envuelve la rectitud, la fidelidad y la diligencia en el cumplimiento de su oficio, también significa la esfera donde se encierran las obligaciones y derechos de ley.

La lealtad es una sinceridad plena consigo mismo y con todo lo que nos rodea.

Entrando en el desarrollo en sí, diré que cuando allá en el principio, en Edén y lo vemos en el Génesis 3:8 al 11. el primer Adán, era íntegramente leal, tenía compañerismo con Dios, había un conocimiento recíproco entre el Creador y su Creación. Esa comunión se rompió, cuando la mujer fue seducido por serpiente, y ella comparte con Adán esa desobediencia, luego Dios llama a Adán y el comienza a esconderse, luego empiezan los argumentos, hasta que viene el desenlace fatal, en que Dios saca a su creación del huerto del Edén.

¿Por qué les cito esto?, porque para tener lealtad tenemos que empezar por ser sinceros, por conocernos a nosotros mismos, porque es posible que podamos engañar a otros, pero realmente nunca podemos ocultarnos la verdad a nosotros mismos. Sabemos cuáles son nuestras necesidades.

Uno de los agentes de la lealtad (dice el señor) es la conciencia, ella es la que hemos alertado, nos da las señales para no equivocamos, para seguir el camino correcto, la que nos indica todo lo que es necesario para nuestro rumbear correcto, el problema comienza cuando nosotros hacemos caso omiso a esas señales que nos da la conciencia, es ahí cuando comienza nuestra caída, nos deslizamos por senderos, que en muchas ocasiones es como un pantano que nos sumerge, y sólo aquellos que son muy valientes pueden salir y superarse. Pienso en el Hijo pródigo, aquel relato del libro de Lucas, capítulo 15, todos conocemos el pasaje. Pero ahí estaba ese joven, malgastó todos los bienes que el Padre le había dado, y dice la Biblia en el versículo 17: "y volviéndose en sí...", lo que significa que "Estaba fuera de sí", él se encontraba desquiciado, pero ahí cuando se vio sin nada, y que nadie le daba nada, fue cuando "volvió en sin" y comenzó a pensar en todos los beneficios que había cerca, en la casa de su padre e inició el camino, lo primero que hizo fue "levantarse", no se quedó esperando que lo levanten, que lo compadezcan, que le den consejos bonitos o que lo traten con "guantes bancos", él estaba solo (en apariencia, porque su Padre estaba atento, esperándolo), y cargó tal vez con la vergüenza, porque sabemos que siempre habrá detractores, críticos o cínicos que siempre sienten envidia de uno, de las habilidades o no de uno, siempre hay quienes nunca ven una buena cualidad en ningún ser humano, pero que nunca dejan de ver una mala acción. Pero en realidad los valores, la capacidad del Predestinado se deja de ver, cuando ha caído, tal vez en cosas muy vergonzosas, muy aplastante, pero de ahí "vuelve en si" y se levanta, porque todo aquél(lla) que ha sido Predestinado, con una labor específica ¡nunca se deja vencer! Sólo el Predestinado tiene capacidades inherentes, puesta por Dios allá, en el banco genético.

Es verdad que muchas veces caemos reos, prisioneros de sentirse malos, pensamientos malos, intenciones malas; todas esas cosas que nos hacen tener una conciencia culpable y que nos impiden seguir avanzando, eso nos da como resultado el alejamiento de nuestro Señor, de los cultos, de la comunión con los hermanos, empezamos equivocarnos y en nuestra equivocación propendemos a justificarnos, cargando la culpa de nuestros errores en los demás, ese espíritu que domina, que tiene cautiva nuestra materia, nos lleva a pensar que todos los que nos rodean, (llamese Señor, Pastor, Padre, madre, hermano o amigos), todos están equivocados, que nadie nos comprende y que nosotros tenemos la "razón", la consecuencia de esa postura no se deja esperar y más pronto de lo que se desea, nos encontramos inmersos en la indignidad, pues todo eso lo inspira un espíritu, que ayer en el principio quiso ser igual que Dios y perdió su dignidad, como dice en el libro de Judas 1:6.

Porque el único digno, es el Señor, todo lo demás, todo lo que nos aparta del Señor, todo lo que indignifica a un joven o señorita, es del diablo, y de eso tenemos que huir aunque nos parezca como lógica del cielo, aunque nos pareciera que es de Dios, porque nos aparta de nuestro Emulo Perfecto, es del diablo.

Al único que nosotros como jóvenes y señorita debemos limitar es a nuestro Señor, pues El nos ha marcado el rumbo hacia una vida superior, no podemos, ni debemos imitar al mundo, debe haber diferencias entre el joven y la señorita "Cristo es la Respuesta" con los demás, no podemos mimetizar con el mundo, a menos que seamos uno de ellos; tenemos que identificarnos.

Dentro de nosotros hay capacidades que Dios mismo colocó, tenemos que conocernos a nosotros mismos, mirándonos de frente en el espejo, que es la Palabra, así no habrá, manera de equivocarse. Ese espejo (como cualquier otro espejo), te reflejará los que eres, el espejo no te acusara, acusaciones son mezquindades. Sólo te reflejará lo que está delante, es ahí donde comenzamos a ser sinceros y cuál Hijo Pródigo, reconoceremos que nos hemos equivocado, y comenzará una confesión genuina, porque con la boca se hace confesión para sanidad. (Romanos 10:10).

Cuando nosotros comenzamos a reconocer y a confesar nuestros errores, iniciamos el camino hacia la "humildad" y dice la Biblia en Mateo 11:29 "Aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón", y cuando se habla de "humildad", en ningún momento decimos ser "pobre", pues hay muchas personas "pobres" que son sobervias, porque "humildad" no es pobreza, no es cobardía, no es ignorancia, no es falta de sabiduría.

En la medida que uno sale del entorno en que vive hacia fuera, aprende a ser humilde pues el Predestinado, (sea joven o señorita), tiene características que lo identifican con el Mensaje. Una de éstas características es que "Guarda la Palabra".

El camino nuestro es estrecho, es angosto, y cuando nosotros lo caminamos ¡nos vamos a ensuciar!, pero hay una manera, la Biblia nos provee una manera de limpiar ese camino, ese camino es una especie de coraza, y dice la Biblia en el libro de Efesios, en el capítulo 6, en el verso 11: "Vestíos de toda armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asenchanzas del diablo". Una ropa especial que nosotros no vayamos y nos caigamos a las veredas, a las paredes que se llaman vicios, hipocresías, falsedades, malicia, y todas esas inmundicias, porque estamos vestidos de la Palabra, no nos ensuciará.

La única manera de librarnos de todas esas fealdades, es obedeciendo la Palabra, eso nos acerca a Dios y Dios es amor, entonces viene a nuestra vida todos los frutos que de El emanan, y al ser ese Amor manso, Santo, Perfecto, triunfante, nos impregna. Ese Amor ha sufrido por las Eternidades, para que nosotros pudiéramos sentir una parte de El.

Cuando ha llegado a nosotros, ha llegado golpeado por deslealtades, infidelidades, traiciones. El nos puede decir: "Ya les he pasado todas, y por eso te amo", El nos amó desde antes que nos formáramos y nos conoció desde antes de que tuviéramos un nombre.

A ese Predestinado, el Señor le puso capacidades. Dice el mensaje "Cristo en Siete Constelaciones", en la séptima parte, en la página 81.

"El Gran Soberano ha colocado soberanía en sus criaturas. Y cuando El te manda a ti a algún lugar que a ti no te gusta, recuerda esto: El ha colocado en su débil criatura soberanía, y en el lugar donde El te mande, tienes soberanía del Eterno".

Cuando Dios nos pone a nosotros en aprietos, ¿qué sacamos de dentro?: lágrimas, maldiciones, malas cosas, y algunos tontos y tontas sacan: "Y mejor que me muera, y mejor que me pase esto, y por qué no me volveré para allá, y por qué no me pasará por acá", porque están demostrando lo que tienen dentro. Pero si tuvieran soberanía: "Donde Dios me mande, yo soy lo que soy" y actuaría con esa solvencia que da la soberanía.

Ahora, eso no quiere decir que tú busques meterte en el barro, y cuando estás metido en el barro, dices: "Bueno, Dios me metió en esta situación, y yo sigo siendo...." ¡No!, eso es ser canalla.

Dios no te manda a ti a emborracharte, Dios no te manda a ti a ser hipócrita, mentiroso, un manufacturado, un criticón, sinvergüenza, murmurador, Dios no te manda eso. Dios no te manda a ser peleador, peleadora, celoso, adúltero, fornicario, Dios no te manda a eso, si tú vas, no culpes a Dios de eso, porque eso es ser un canalla, eres tú, él o la que te has metido en eso y tú vas a pagar las consecuencias por eso.

Ahora, si usted tiene todas esas cosas, eso no se lo manda Dios, esas son cosas de la carne, son cosas del diablo y usted se está dejando guiar por el diablo. Pero el hijo verdadero de Dios, vive de toda Palabra que sale de la boca de Dios y no de la boca del diablo.

Cada uno de nosotros somos responsables que el Nombre del Señor, que el Mensaje tenga más poder, ¿Por qué?, porque sí la vida de Él está viviendo en usted, usted lo va hacer crecer, lo va a llevar más arriba, mas grande, más poderoso, pero si usted vive en amargas contenciones, entonces El no puede vivir, usted va achicar al Señor y no va a dejar que El viva en usted.

Pero, nosotros tenemos una alta energía, que fluye y se derrama, que se mete en nosotros y hace explosión en nuestras vidas, y muchas veces en la obscuridad de nuestro carácter, allí en medio de las tinieblas de nuestras ideas, de nuestros sentimientos encontrados, hay pedacitos, de fragmentos de alta energía atómica, explotan allí y rompen nuestro carácter, destruyen nuestros celos, nuestras dudas, nuestras incredulidades, nuestras vacilaciones, y traen luz en medio de las tinieblas.

Entonces dejemos que ésta energía haga explosión aunque sean fragmentitos, que es lo que nos hace llorar y gemir, y muchas veces desesperan, porque no podemos avanzar. Dios nos ha dado suficiente solvencia moral, espiritual, también física, para derrotar toda clase de demonios, para que nuestra dimensión vaya en aumento, tenemos que vencerlos en nosotros mismos, tenemos que tener suficiente autoridad para dominarnos a nosotros. Dios nos lo ha puesto, El nos ha dado esa autoridad.

Entonces, vale la pena, entablar la batalla en su mente, en su ánimo, en su corazón, entonces usted viene a ser dominador, viene a ser Señor, usted viene a ser una persona más aceptable, más digna, más querida, hasta que lleguemos a ser, como dice la escritura: "El deseado de todas las gentes" habrá una identificación total con nuestro Señor y llegaremos a integrarnos a Él, como que somos parte del cuerpo, en el que Él, es la cabeza.

PROYECCION DE LA JUVENTUD – LEALTAD MATERIAL

Para comenzar a entender la Proyección de la Juventud, en su parte material, encontré que "Proyección" es la "Acción" de proyectar imágenes sobre una pantalla, o sea una imagen "luminosa" formada sobre una pantalla.

Fisiológicamente hablando, es el acto de referir las impresiones sensoriales a su verdadero origen o localización correcta de los objetos que la producen.

Puede haber (y existe), una "Proyección errónea" que es la falsa apreciación de la posición de un objeto por trastornos de los músculos oculares.

La materia, como todos sabemos es la realidad constituyente de los cuerpos, susceptible de tomar cualquier forma.

Definiéndolo filosóficamente, decimos que la materia estaba considerada como el principio de toda realidad y única sustancia constituyente de todo el universo, con Aristóteles apareció la distinción entre materia y forma, en la cual la materia se considera una potencia susceptible de pasar al acto o de ser formada.

Juventud, aparte de ser la etapa más corta de nuestra vida, es sinónimo de energía, de vigor.

Todas estas definiciones, que he podido recopilar, me llevan a pensar en la gran responsabilidad que tenemos como jóvenes, dentro de la Iglesia; el Señor nos dijo en la quinta reunión de juventudes:

"La única edad feliz que Dios te concede es la juventud. ¡No la quemes! ¡No la desperdicies!, aprovecha estos pocos años jóvenes, para sembrar lo que cosecharás más adelante, cuando llegue el otoño de tu vida y se acerque la vejez con todo su bagaje de dolores y experiencias, y ya no tengas la misma capacidad que ahora disfrutas".

Es en la juventud cuando se nos ofrecen muchas cosas que nos parecen buenas; pero la mejor de todas ellas, es que le sirvamos al señor. Depende de este periodo de nuestras vidas, de lo que hagamos ahora, para que nuestra proyección sea de gozo o de sufrimientos.

Tiene que venir a nuestras vidas lealtad, y primero antes de pensar en una vida "espiritual" debemos vivir lealtad material, ya que nos dice en 1° de Corintios 15:46 "mas lo espiritual no es primero, si no lo animal, luego lo espiritual".

¿Cómo podemos proyectar lealtad material?, siendo sinceros, en primera instancia con nosotros mismos, mirándonos de frente y como dice nuestro Mensaje, parándonos ante el espejo, el espejo no nos va a criticar, ni menospreciar, sólo no reflejará lo que nosotros somos.

Si tenemos sinceridad dentro de nosotros, eso proyectaremos, si tenemos humildad, seremos grandes, pues dice el Salmos 147:6

"Jehová exalta a los humildes, y humilla a los impíos hasta la tierra"

Ahora nuestro mensaje nos enseña que ser humildes, no significa ser pobres, ser miserables. Ser humildes es reconocer que estamos limitados, pero que tenemos capacidades infinitas, pues somos unos seres espirituales anonadados, metidos en un cuerpo material, y ese cuerpo material nos hace vivir a razón de cuarenta o cincuenta centímetros por paso. La Biblia nos dice: "Haciéndose pequeño, semejante a los hombres para llevarlos a Dios", ahora si nosotros hacemos carne, parte nuestra este glorioso mensaje, si lo llegaramos a entender a plenitud, nos daríamos cuenta que no podemos vivir una vida estéril, inútil, incapaces, que no podemos proyectar bajezas, carnalidades, pues al venir a este mundo dice la escritura, nos apropiamos, nos adueñamos de este cuerpo, que es materia, pero ¡no somos eso!, entonces vivo en un cuerpo y estoy agradecida a Dios y en mi pequeñez puedo lograr lo que me proponga, puedo lograr lo que quiera, basta que en mi pequeñez me haga planes y comience a presionar para salirme hacia afuera, eso que por Predestinación Soy, lo real que hay dentro brotará y saldrá ese ser superior, pues vinimos a éste mundo y nos apropiamos cuerpo, pero seguimos siendo ese ser indomable, inmenso, que por humildad se mantiene así Como somos, pero como dice la Biblia en Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".

Ahora, no tenemos que confundir y empezar a pensar, como piensan los necios: "ah!, todo lo puedo hacer", y entonces proyectan una imagen errónea, pues dice la Biblia en 1ª de Corintios 6:12.

"Todas cosas me son licitas, mas no todas convienen, todas las cosas me son licitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna", explícitamente queda establecido que nosotros podemos y tenemos que tener dominio.

El joven, la señorita de la Iglesia no puede actuar como un joven o señorita mundano, (aunque pertenezca o asista a otra iglesia), nuestro comportamiento, en nuestra manera de vestir, de hablar, hasta de pensar debe ser diferente, y como dice la Biblia en el libro de Tito 2:12 "... Renunciando a la impiedad y a los deseos mundano, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente".

Si hubiesen cosas que nos han llevado cautivos, prisioneros, como ser: la mentira, la coquetería (en todas sus ramas y gamas), debemos tener tanta valentía y lealtad para denunciarlas y sacarlas de nuestro hacer.

Dijo el Señor en la reunión de marzo del 89, en la segunda parte, en el 4° párrafo:

"... Cuántas cosas que debíamos hacer las dejamos para enseguida, después voy a ser fiel, después voy a ser sincero, más adelante voy a orar, en el futuro voy a consagrar mi vida al señor, después, otro día, en otra oportunidad y estamos envueltos en actitudes, en acciones y en sentires criticables, vergonzosos, opuestos a la Palabra del Señor".

Necesitamos creerle a Dios, venir a la fe de Abraham, que no se rinde, que no fracasa, sólo teniendo esa fe se puede volver a repetir escenas grandes y preciosas de un ¡Padre de la fe!, y ese Dios que respaldo a Abraham y que lo proyectó hasta hoy, hasta nuestros días, es el mismo que está caminando, y lo podemos sentir, en busca de alguien que le crea, en busca de uno que crea y que en medio de una derrota se levante victorioso, que medio de una crisis, se levante en abundancia, que en medio de la pobreza de espíritu sea un fuego de Dios, que en medio de jóvenes y señoritas fríos e indiferentes, sea un poder dinámico, que crea en el señor ¡puede! Y que hasta hoy nos ha demostrado con ejemplo que El ¡cumple su palabra!.

Y al igual que con Abraham, El se puede sentar pacientemente a esperar: "yo no tengo muchos Dios, quizás sólo confesiones, arrepentimientos y algunas otras cositas buenas, que mezclada con la Palabra y con tu Espíritu te puedo ofrecer en ofrenda, no tengo mucho, pero ¡no te pases de mi!, ¡yo quiero ser tu amigo! Y con lo poco que tengo te quiero demostrar que ¡tengo las mejores y más sanas intenciones de agradarte!, y El lo esperó! Y dice el señor en su mensaje: "bajo ninguna manera usted puede tener victoria, de ninguna manera usted puede ser un creyente poderoso, de ninguna manera usted puede triunfar sobre lo que le tiene atado, de ninguna manera usted puede salir del problema en el que está sumergido y en el que parece que no hay solución, de ninguna manera, porque a probado ORAR, ha aprobado LUCHAR, a probado enojarse, gritar, a probado hacer decisiones y ¡todo ha fallado!, de ninguna manera puede llegar a ser lo que DIOS quiere que sea, a menos que sea por la PALABRA".

Jóvenes y señoritas, tomémonos de su palabra, hagámosla realidad en nuestras vidas, pues el padre ¡nada le niega al hijo!, es verdad que muchos se arrogan de ser hechos Hijos de Dios, es verdad que muchos claman que son Hijos de Dios, es verdad que muchos gritan que son Hijos de Dios; pero la verdad, la verdad es que los únicos Hijos de Dios ¡Somos nosotros!.

Con esta seguridad en mi alma, quiero concluir esta conferencia, pero antes de terminar quiero compartir algo con ustedes, que es una oración de nuestro Señor, extraída del mensaje: "Adornos de un Hombre, Según el Corazón de Dios", en su parte final, dice así:

"Que caminemos Señor y siendo motivo de contentamiento para ti, motivo de alegría, de gozo para tu gloria, para tu alegría señor; no que necesites más gloria, no que precises más alegría para ser Dios; pero nosotros nos sentimos comprometidos ha agradarte Señor. ¡Ayúdanos pues!, hacer estos adornos propios del hacer de un predestinado, de un pueblo según el corazón de Dios; ¡te daré las gracias Padre! ¡Bendeciré tu Nombre!, ¡Gracias Dios!. Amén

Por la juventud femenina de la "Iglesia de Cochabamba"

Zulma Corani