"Ubicación De La Mujer"
Cochabamba, Julio de 1995
Comenzaré ésta disertación, con una frase que nuestro Señor dijo: "Uds. son ayuda idónea". Si pensamos en lo que quiere decir, nos daremos cuenta que nosotros somos parte integral del ser llamado "hombre".
Desde el mismo principio tenemos una ubicación, puesta por Dios mismo, la mujer recibe toda su dignidad como tal, y podemos ver en 1ª de Corintios 11:9-10, que dice: "Y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón, por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles" y en 1ª Timoteo 2:13: "Porque Adán fue formado primero, después Eva", no toca sin embargo su esencia, ya establecida en el libro de Génesis, en los mismos albores de la humanidad. Sin embargo, debido a la caída de Eva, se establece una modificación en la situación de la mujer, la cual sufre graves consecuencias. Conocerá los dolores de dar a luz, Génesis 3:16. Pablo añade, según 1ª Timoteo 2:15 : "Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia".
Estos pasajes y muchos más, nos da la certeza de que la mujer siempre ha tenido un lugar importante, ya las mujeres jugaban un papel eminente y en ocasiones preponderante. María, la hermana de Moisés y Débora fueron profetizas, y ésta última acaudillo un ejército a la victoria (Éxodo 15:20-21, Jueces 4:5). Ana la madre de Samuel, es una hermosa figura de mujer piadosa y noblemente dotada (1ª Samuel 1,2:1-2). Hulda, era una profetiza a la que se prestaba atención (2ª Crónicas 34:22), más de una vez vemos cómo se honra en gran manera a la reina madre, tenemos la solemnidad como atiende Salomón a su madre, según 1ª Reyes 2:19.
El triste ejemplo de Jézabel y Atalía, demuestra así mismo hasta donde podían llegar en Israel el poder e influencia de una mujer.
El joven es exhortado en Proverbios, a recordar la enseñanza de su madre (Proverbios 1:8 y 6:20), porque el hecho de menospreciarla lo llevaría a maldición (Proverbios 19:26, 20:20, 30:11 y 17).
En Israel, la mujer podía heredar en ausencia de un hermano, capaz de suceder a su padre como lo podemos ver en Números 27:1-8. No obstante, en tal caso tenía que casarse con alguien de su propia tribu (Números 36:6-9).
La actividad de la mujer se relacionaba con la totalidad de la vida doméstica, podía ocuparse de los rebaños, como lo vemos en Génesis 19:6, Éxodo 2:16, hilar la lana y hacer los vestidos de la familia, como lo dice Exodo 35:26, Proverbios 31:19, 1ª Samuel 2:19. Tejer y coser para aumentar los ingresos de la familia y para ayudar a los desventurados, como lo dice Proverbios 31:13-24, Hechos 9:39, también recogía el agua (Génesis 24:13-, Juan 4:7). Era así mismo su responsabilidad criar e instruir a los hijos Proverbios 31:1 2ª, Timoteo 3:15 y supervisar a los siervos (Proverbios 31:27, 1ª Timoteo 5:14).
El nuevo testamento muestra más claramente la elevada posición de la mujer, María dice que el Señor ha puesto sus ojos sobre su "bajeza" y que desde entonces todas las generaciones la llamarían bienaventurada (Lucas 1:48), Jesús tuvo siempre gran consideración hacia las mujeres. Hubo un grupo de mujeres que le servían y que le acompañaron hasta el mismo calvario (Mateo 27:55-56) y después del sepulcro, dispuestos a embalsamarlo, se dirigieron antes que nadie al sepulcro, el día de Resurrección (Lucas 23:56, 24:1), el Señor resucitado se apareció ante ellas primero, y tuvieron ellas el honor de ser las primeras en proclamar su victoria (según Mateo 28:9-10; Lucas 24:9-11).
El apóstol Pablo menciona numerosas mujeres que han sido sus colaboradoras en la obra de Dios y que le han sido de ayuda en sus propias actividades como lo podemos ver en (Romanos 16:2, 4,4; Filipenses 4:3). Había así mismo diaconisas en la Iglesia primitiva según (Romanos 16:1-2; 1ª Timoteo 3:15) y viudas puestas en ciertas funciones, encargadas de todo tipo de obras de asistencia, como lo vemos en (1ª Timoteo 5:9-10).
El papel desarrollado por la mujer siempre ha sido de importancia, antiguamente y actualmente, gracias al Señor que años atrás formo a este grupo de mujeres que nos autorizó a llevar su nombre.
Pero: ¿Cómo ubicarnos dentro del mensaje, encuadrar nuestras vidas para vivir cada palabra del Señor cuando, queremos hacer todo bien y nos proponemos e intentamos vivir el mensaje, pero todo nos sale adverso?, me pregunto cómo podemos ubicarnos en vivir la Palabra si en vez de recibir apoyo, comprensión, cariño porque no amor de nuestra pareja, sólo recibimos malos tratos, torpes palabras, ofensas, heridas y hasta veces golpes, cuando oramos y luchamos, pedimos al Señor que nos ayude a vivir en armonía, en comprensión, y sólo recibimos gritos y el común vocabulario de nuestros esposos: ¡Eres una endemoniada, eres un instrumento del diablo?!, cuando hemos batallado con nuestros hijos con nuestras ventas con el mundo que nos rodea, y llegamos a nuestras casas cansadas y no encontramos el cariño la comprensión? entonces se nos hace un nudo en la garganta, y lo único que hacemos es derramar nuestras vidas ante el único que nos puede ayudar, comprender, amarnos en el único que encontramos ese calor de Padre, el único que nos entiende el Señor. Es ahí donde debemos ubicarnos, no perder la visión permanecer tal vez como aquel relato que encontramos en la Biblia; cuando los discípulos desesperados, cansados de batallar para que el barco no se hundiera, despiertan al Maestro y le dicen: ¡Maestro, perecemos!, entonces el Maestro reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza (Lucas 8:22-25).
Muchas veces nos vienen problemas duros de sobrellevar, pero quizá es el mismo Señor trabajando en nuestras vidas para que nuestro carácter sea firme, para poner en nosotros aquello que nos falta, pero tenemos que recordar siempre que tenemos un Maestro, el que nos guía y marca nuestro rumbo y aunque a veces nuestro barco parece sucumbir, siempre estará El para poner paz a nuestras vidas, nunca perdamos la visión, el blanco trazado en nuestras vidas que es el de servir al Señor y hacer su voluntad. Ser en resumen una verdadera Juliana.
|