El mensaje de la hora, llega a usted para su bendición a través de este medio. Palabras que fueron predicadas por nuestro amado Señor. No existe un orden cronológico de predicaciones, pero cada palabra dicha hace 10, 20 o 30 años tienen plena vigencia para nuestro diario vivir.
Diré la palabra del Señor, que Dios no se olvida de ninguno de los suyos, y dice que hasta los cabellos de nuestra cabeza, El los tiene contados, y ninguno se cae sin su autorización, también las hojas de los árboles, en igual condición.
- No me he puesto a hacer una evaluación de lo que gane ó pierda, lo único que yo sé es que El me dijo:¡SIGUEME!.¿Perderé oportunidades, me haré más viejo ó vieja y me quedaré sólo? ¡No se!, El me dijo: ¡SIGUEME!.No me ofreció un futuro mejor, no me ofreció una casa más linda, no me ofreció nada, me dijo:¡SIGUEME!.- ¿Y sólo eso?- ¡Aja!, Sólo eso- ¿Pero no prometió cuidar de ti?- ¡No!- ¿No te hizo ninguna promesa?- ¡No!, sólo ¡SIGUEME!- Es muy poco para renunciar a todo, y cambiar de vida.- ¡Si!, para usted, pero para mi es Todo.
¡Gloria a Dios!, Y esas lágrimas ¿Sabes de lo que habla?, De los verdaderos hijos, porque sólo el hijo sabe cómo habla el Padre. ¡Solo él!.Por eso es que se han quedado así lelos, y algunos no han podido contenerse, el verdadero hijo conoce a su Padre, y sabe cuando su padre se acerca a él.
"Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, porque no queremos el conocimiento de tus caminos"Es un texto demasiado fuerte, es un texto que parece que no tuviese realidad, pero fuerza es decir que tristemente se cumple en más veces de las que desearíamos que se cumpliera.
Ese es el sello que identifica a los predestinados "Aman a Dios" por sobre todas las cosas. Así que, si en ésta noche el mundo, las atracciones de la carne, Satanás, se pararan para decir: Oye... y con la vida que tu llevas, ¿Amas a Dios? - ¿Qué respondería usted?, ¿Qué respondería?, ¿Se quedaría calladito?.
... iba por una carretera, y en el avanzar, encontré un bosque quemado, paramos, me bajé, comencé a caminar por esos montes que otrora había sido verde. Estaban de pie los árboles todavía, árboles gruesos de muchos años, todos quemados, las ramas quemadas, todas estaban negras; yo caminando por las cenizas que a cada paso levantaba, y fui caminando por allí atraído por el sentimiento de abandono que tenía el bosque, camine…