"Demoniología - Mundo Físico"
TERCERA PARTE
Rvdo. JULIO ALVARADO F.  
Santa Cruz, 03 de julio de 1.977
... Cuando un hombre, esto es en "Demoniología – Mundo Físico", pasa los 25 años de edad, 30, de repente encuentra que le salen arrugas; lo primero que se le comienza a arrugar es en esta parte de la cara, se le comienzan hacer patitas de gallo, ya comienzan a venir las arrugas; de vez en cuando una cana. Ya, pues, ya comienza la vejez ¿no ve?. Porque la edad más corta es la juventud.
La niñez es larga ¿no ve?, La ancianidad también es larga, pero la juventud es la edad más corta del hombre. Nosotros no nos damos cuenta cuando la juventud pasa. Llegamos al cuartel como jóvenes, y parece que recién respiramos o pestañamos y ya comienza la vejez a venírsenos encima. Ya no podemos hacer lo que hacíamos, ya nuestras fuerzas se comienzan a menguar, nuestra capacidad comienza a venir a menos, y cambios comienzan a venir a nosotros.
En mi vida misma (déjeme hablarle un poco de mí), yo me gané dos títulos: "el cara de palo", porque nunca demostraba lo que sentía, lo que pensaba; Mantenía mi cara imperturbable. Y: "dedos de acero", porque tenía tanta fuerza en las manos, que con los dedos hacía cosas que otros tenían que emplear herramientas para hacer. Y no me conmovía nada.
Después fue pasando el tiempo, cuando vinieron los años produjeron cambios en mí. De un tiempo a esta parte, si alguien hace un ruido fuerte y me encuentra descuidado, es capaz de matarme. Si yo estoy descuidado y de repente alguien hace un ruido fuerte, me desmayo, empiezo a llorar... Tan diferente al que era.
Yo levantaba cuatro bolsas de cemento y jugaba con ellas, y el otro día en el campo, poco menos que me desmayé porque di unos cuatro hachazos. Y yo me miro, y digo: Ay, Dios, los años no pasan en vano. Y miro a mis hermanos que trabajan en la construcción, y los veo tan perezosos, tan inútiles. En una paredcita de tres o cuatro se llevan día y medio, dos días para revocarla.
Y recuerdo que yo revocaba un cuarto de cuatro por cuatro en medio día, y digo: Ay, Señor, cómo es esto. Los veo ahí moviendo y moviendo y sudando, y recuerdo el tiempo en que yo trabajaba en mi juventud, y digo: Señor, lo que hacen los años.
¿Sabe por qué?, Porque nosotros tenemos dentro un cuerpo de muerte. Déjeme explicárselo así: Cuando el Señor nos hizo (no nos hizo con lo que les voy a decir, no; nos hizo sin lo que les voy a decir). Pero a raíz de la falla del hombre y a causa del pecado vino lo que nosotros llamamos la enfermedad ¿no?. Toda dolencia, toda enfermedad son causas del pecado, el pecado es lo que causa toda dolencia, toda enfermedad, las caries de los dientes; Todo lo que es enfermedad es causa del pecado.
"Yo no soy pecador, yo no he cometido ningún crimen; yo no he robado, yo no he adulterado, yo o he mentido, yo no he fornicado"... No, no, no tiene nada que ver, no tienen nada, nada que ver eso. Dice: "Así que yo o puedo estar agotado, yo no puedo estar esto, yo no puedo estar lo otro, porque todo lo que me pasa es del diablo"... es producto del pecado. Y aunque a usted le duela y argumente en contra, esa es la verdad.
Porque esto fue allá en el principio ¿no ve?, Usted no tiene nada que ver con esto, esto fue allá en el principio con Adán. Adán falló, entonces la consecuencia de eso produjo esto. Hermanos, nosotros, nuestro cuerpo tiene en la piel gusanos, nosotros estamos llenos de gusanos ¿no?.
Por eso mire: cuando usted se muere, lo meten en una caja bien cerrada ¿no?, De modo que no le entre el viento; pero tres días después lo abren y usted está hirviendo de gusanos. La caja está intacta, todo está perfecto, la madera no se empieza a pudrir, pero usted se está pudriendo, ¿por qué?, Porque nosotros tenemos gusanos, y estos gusanos no vienen de afuera, de la tierra, no vienen de la madera, no vienen del aire; los tenemos dentro, los llevamos con nosotros, ¿sabía eso?.
Ahora, esta es la razón por la que nosotros tenemos un cuerpo de muerte, todos nosotros. Estos gusanos están metidos. Usted sabe que la piel nuestra tiene tres capas ¿no?, Tiene una capita, otra capita y otra capita y recién viene la carne. Bueno, entre esas tres capas, antes de la carne, viven los gusanos que se van a comer la carne suya después, ¿no?.
Entre esa capita, ese cuerito que usted se saca así, un cuerito como la tela de cebolla ¿no ve?, y queda otro cuerito abajo; cuando saca el segundo, recién comienza a brotar sangre. No ve que cuando se saca el primer cuerito le queda colorado, pero ni siquiera le sale agua; pero cuando se rompe más profundo entonces le sale una agüita, pero no echa sangre. Y cuando se rompe más profundo, sangra, porque se han roto las tres capas.
Ahora yo le puedo dar el nombre de las tres capas, pero para qué, pues; estamos hablando de esto así. Como yo no soy un enseñador, no soy un profesor, sencillamente le quiero explicar cómo es la acción del espíritu.
Ahora, entre esas tres capas antes de la carne, viven los gusanos, y allí hay millones de esos gusanos que están viviendo en usted y en mí; ellos viven en nuestra carne ¿no?. de modo que cuando usted se muere, el Espíritu de vida sale de usted, cuando el Espíritu de vida sale de usted, el espíritu de muerte entra en acción.
Ahora, la primera enfermedad que voy a tomar es el cáncer. Yo voy a hablar del cáncer en esta hora y que el Señor me ayude a descubrir lo que es el cáncer.
Quizá los médicos no saben bien todavía lo que es el cáncer, pero si el Señor me ayuda, yo les voy a decir lo que es el cáncer. Esto es, si siento la libertad del Espíritu, porque yo sé desde hace muchos años lo que es el cáncer; Dios a mí me lo mostró.
Entonces ... ah, pero no voy a hablar todavía del cáncer.
Así que están estos entes, estos gusanos parecidos a los gusanos que hay en los pozos sépticos. Usted habrá visto los pozos negros, los pozos ciegos, no sé si usted ha visto ahí en los hoyos, hay un gusano que tiene una cola ¿no ve?, es un gusano de gente, que tiene tanto el cuerpo que los bota. Es un gusano de gente, y ese gusano crece y usted lo ve por allí, bueno, es asqueroso ¿no ve?. Quizá usted no va a almorzar bien ahora.
Pero, esos gusanos que están ahí en el cuerpo, son colocados a causa del pecado.
Escúcheme, porque estoy hablando de "DEMONIOLOGIA DEL MUNDO FÍSICO". Entonces para hablar de la acción de los demonios en nuestro físico, tenemos que entender. Estos son colocados a causa del pecado, esta es la acción del pecado en nosotros.
Ahora, el hombre antes no había pecado y no tenía estos gusanos. Por eso es que si Adán no hubiera pecado, viviría hasta nuestros días y seguiría siendo joven, seguiría siendo un hombre como yo; porque Dios no creó a Adán niñito, Dios lo creó hombre a Adán.
Entonces, si Adán no hubiera pecado, no hubiera muerto; pero porque Adán pecó, murió, porque eso se le metió dentro. Por eso la serpiente le dijo: "No, es mentira que vas a morir". Cuando él pecó no murió. Entonces dijo: "Bah, era mentira". Pero ya se había metido la muerte en él, por eso es que después murió. Pero antes él no tenía muerte.
Y nosotros llevamos eso dentro como la acción, como la consecuencia del pecado; eso está dentro nuestro. Una criatura nace perfectamente sana ¿no?, pero usted entiende, tiene en mente que aunque esa criatura nació perfectamente sana, se va a enfermar. Y esa es la razón por la que el médico antes de entregarle a su hijo en la maternidad, hermanita, antes de que se lo dé, se lo vacuna; los niños son vacunados. Esa es la razón.
¿Qué es al vacuna?, son gusanos, virus, que con la vacuna le meten a usted en el cuerpo. ¿Para qué?, para que esos gusanos que le meten con la vacuna, que son gusanos entrenados, son gusanos amaestrados, son gusanos enseñados como robots (cibernéticamente), que se le meten en el cuerpo para matar a los gusanos de muerte que están en el cuerpo.
Entonces, la vacuna son gusanos que se le meten a usted para destruir los virus de enfermedad que son de la misma familia de los que le pusieron.
Usted me dirá: "Eso no puede ser ... yo quiero saber qué es lo que le inoculan a uno cuando lo vacunan". Entonces el médico le va a decir: se le mete los microbios de enfermedades para que combatan a las enfermedades del cuerpo. ¿Por qué?, porque nosotros los llevamos adentro, los tenemos dentro nuestro.
Ahora, esos gusanos que tenemos dentro nuestro, están quietos, no tienen vida, están – como quien dice – : usted tiene un huevo y dentro del huevo hay un pollo ¿no es cierto?. Todo huevo tiene un pollo adentro, pollo, gallina, una gallinita ¿no ve?, tiene adentro. Pero usted cuando se come el huevo frito no ve el pollo por ninguna parte; pero el pollo está adentro. Lo que necesita ese pollo es vivir. Eso es exactamente lo que sucede con nosotros.
Nosotros tenemos dentro gusanos, están allí, están vivos, pero no están en acción. Porque el pollo dentro del huevo está vivo; si estuviera muerto, el huevo se enhuera, se echa a perder y se pone hediondo; es porque el pollo que estaba dentro no alcanzó a vivir. Pero si ese pollo que estaba allí dentro hubiera vivido, ese huevo no se echa a perder, no se pone hediondo ¿no ve?.
Entonces, dentro de cada huevo hay una vida, pero usted no la ve. Así dentro de nosotros tenemos estos gusanos, pero no los vemos, pero están allí vivos esperando venir a la vida. ¿Y cuándo vienen a la vida?, cuando usted muere, cuando el espíritu de vida suyo sale, entonces esos gusanos de muerte viven y comienzan a comer al cuerpo, ¿no?.
Ahora mire, cuando usted se rompe con un cuchillo alguna parte de su cuerpo ... comienza y comienza a curarse, hasta que cierra la herida, ¿por qué?, porque usted tiene dentro lo que llamamos células vivas, que cuando usted se cortó ahí, estas comienzan a multiplicarse, a dar hijitos que dieron las otras células; son gérmenes de vida, ellas nos producen espíritu de vida.
Ahora, dentro nuestro hay dos espíritus: uno que actúa en vida, es el Espíritu de Dios, el espíritu de vida que viene de Dios. Ese nos mantiene vivos, nos mantiene en salud, nos mantiene todo eso, ¿no?. Y cuando vienen a nosotros dolores, ese espíritu los echa, cuando vienen una quebradura, ese espíritu la cura y cuando viene una herida, ese espíritu la arregla. Todo lo que es bueno viene del Espíritu de vida.
estéembarazada. ¿Por qué?, porque el espíritu de muerte comienza a arrinconar al espíritu de vida, ¿me está siguiendo?. Eso es con su cuerpo.
Ahora, yo no estoy hablando de medicina, usted sabe, estoy hablando del mundo de los demonios en el mundo físico.
Entonces, esta vida nuestra se reduce a dos cosas: si el espíritu de vida domina, nosotros nos mantenemos fuertes y sanos. Y de repente a una persona le dicen: "¿Uy, cómo se te han venido los años encima, te vi el mes pasado y ahora ya estás viejo?" ... Es que el espíritu de vida se ha debilitado; eso siempre sucede, hermanos.
Usted ve a una persona que no le pasan los años y vive y vive, y está gordo, fuerte, lindo: "Te haz encanecido, pero estás gordo, lindo, los años no corren para vos". Y a otros: "Oye, los meses cómo te han envejecido".
Ahora, cada espíritu tiene un origen, ¿no ve?. El espíritu de vida que obra en su cuerpo, el origen es Dios. Y ese espíritu de vida viene de Dios, Dios es la fuente de la energía, la fuente energética del que sale el espíritu de vida, de sanidad, de salud, de fuerza en usted; es de Dios, El es la fuente. Ese espíritu está dominando en usted. Por eso dice la Biblia: "Sed llenos del Espíritu", y el que es lleno del Espíritu tiene una larga vida. Eso está en la Biblia, Dios lo ha hecho de esa manera.
Entonces mire: el espíritu de vida hace que nosotros tengamos los dientes sanos, tengamos unos nervios fuertes, tengamos unos huesos sin reumatismo, tengamos todo más o menos bien. Sus ojos pueden seguir viendo, aunque pasen los años usted no es corto de vista; todo está bien, ¿verdad?.
Ahora, de repente usted comienza a perder la llenura del Espíritu de Dios ¿eh?, de repente el Espíritu de Dios no lo llena completamente; entonces el espíritu de muerte comienza a hacer su obra y usted comienza a enfermarse, y usted comienza a tener enfermedades y se va para abajo y para abajo. ¿Por qué?, porque le falta que el Espíritu de Dios le llene; si el Espíritu de Dios le llenara, las enfermedades huirían de usted. Pero si el Espíritu de Dios no le llena, usted va estar enfermo. Escúcheme, porque esto es muy importante para su vida. Usted puede ser completamente sano.
Mire, hay cambios metabólicos en nuestro cuerpo, hay cambios en nuestra vida, nosotros estamos cambiando continuamente, ¿no ve?. El niño pasa a una edad que se llama la pubertad, de la pubertad pasa a la juventud, de la juventud pasa a la madurez, de la madurez pasa a la ancianidad. En cada uno de estos cambios del cuerpo nosotros tenemos transformaciones.
Escúcheme: cuando un niño nace, nace con una clase de carne, de nervios, de huesos, de piel, de peso ... con una clase; llega a los siete años de edad: no le queda ni una célula de lo que tenía cuando nació, nada le queda; se ha ido, se ha cambiado. A los siete años, el niño no tiene nada de lo que trajo del vientre de su madre; porque la criatura nace con la carne que tuvo dentro del vientre de la madre. Pero necesita otra carne para vivir la vida, entonces se demora siete años desde su nacimiento, en cambiar eso. Cambia la carne, cambian los huesos, cambian los nervios; cambia todo, el peso, todito cambia; no le queda nada de lo que trajo al mundo cuando nació.
No sé si a usted le han dicho: "Bueno, miro, esta enfermedad que tiene este niño, déjelo, con el paso de los años va cambiar" le dice el médico. No sé si a alguno le ha dicho así algún médico. Dice: "Bueno, esta enfermedad ... no se preocupe, con el paso de los años va a cambiar". Porque el médico sabe en sí que ese cuerpo se va renovando y en la edad cambia, o a otros les hace crisis y los mata, ¿no ve?.
Entonces, esa criatura a los siete años no le queda nada de lo que tenia cuando nació. Y de los siete años a los catorce años vuelve a cambiar otra vez, y a los catorce años no le queda lo que es una célula de lo que tenía a los siete años; no le queda nada.
Entonces, el niño a los catorce años, poco más o menos, comienza a cambiar la voz, le comienzan a salir los rimeros pelos de los bigotes. Y la mujercita comienzan a tener pequeñas curvas y trastornos que son propios de las muchachas ¿no ve?.
Ahora, si es adelantado el chico; entre más se adelanta la mujer, menos vive; entre más se adelanta el hombre, menos vive. Eso es regulado por Dios y ya lo vamos a explicar.
Entonces, la cosa es que el ser humano tiene esta vida dentro de sí. Y la vida que Dios le ha puesto le va renovando cada siete años ... ¡qué casualidad! ¿no?. Es una casualidad que lo vaya renovando cada siete años. Casual, pues hermanos, qué le vamos a hacer. Así es.
Entonces, fíjese cómo es esto: cada siete años la criatura va renovándose por el espíritu de vida que Dios le ha puesto ¿no?. Y entonces la criatura va cambiando de etapa en etapa. Ninguno de estos cambios lo deja como era; porque a menos que sea un fenómeno, la criatura que nació a los catorce años no es la misma.
Y nosotros miramos a un chico de catorce años y nos acordamos cuando estaba metido en la cuna. Y decimos: "Pensar que era tan chiquito y que era tan bonito. Mira como tiene ahora la nariz larga, los dientes ...", ¿por qué?, porque esa edad es la edad más fea de los muchachos y de las muchachas ¿eh?. Los catorce años es la edad más fea de los muchachos. Esa es la edad en la que el muchacho es feo y la muchacha es fea, ¡si hermanos!. Por eso es que hace tanto ruido la muchachita sobre todo, cuando cumple quince años. Bueno, tiene una razón de ser eso.
Entonces, la cosa es que nosotros tenemos dentro esa vida que nos va renovando. Y el apóstol Pablo dice algo como esto: "que nosotros tenemos que ir renovando nuestros cuerpos en la renovación del Espíritu de vida"... ¿ha leído eso en la Biblia?. Por la renovación del Espíritu de Vida. Porque Pablo sabe que no es un espíritu de muerte; pero nosotros – dice – los predestinados, los hijos de Dios, tenemos que ir renovándonos. Porque Pablo sabía también, (¿cómo lo descubrió?, yo no sé), Pablo sabía que cada uno de nosotros nos vamos renovando, queramos que no en nuestra naturaleza.
Pero, dice, nosotros tenemos que irnos renovando en el Espíritu de Vida. Y vuelve a decir esto: "despojándonos de nuestro viejo hombre, vistámonos del nuevo" ¿no?. Pablo sabía que hay un hombre que se está muriendo, que está terminando; pero también sabía que hay la posibilidad de renovarlo en uno nuevo.
Yo, cuando llegue a lo que la ciencia o la gente llama "la segunda juventud", ¡oh!, nosotros vamos a descubrir un montón de cosas allí.
Entonces, la cosa es que en realidad lo que en nosotros domine, gana, así vamos a sentir ¿eh?; y lo que siente en nosotros se llama conciencia.
Sabe usted que el dolor no lo siente ahí en el hueso, no lo siente ahí en el dedo, no lo siente ahí en la muela, no lo siente aquí en la cabeza; su dolor no lo siente en los riñones, no lo siente ahí en el reumatismo; usted sabe que su dolor no está en la cistitis, no está en ninguno de los órganos suyos. Usted sabe que el dolor suyo está en la conciencia ¿eh?.
Fíjese en esto: usted se siente medio mal, se siente medio enfermo, dice: "Ay, tengo un dolor aquí, caramba, ¿qué es lo que será este dolor?". Pero usted más o menos lleva ese dolor, más o menos lo vive, más o menos lo pasa ¿no ve?. "Es un dolor feo que tengo aquí", pero, come, trabaja, duerme y todo eso.
Pero usted un día no aguanta el dolor y se va al médico. Dice: "Todo el día yo tengo un dolor aquí, doctor", y el doctor le hace análisis, le hace exámenes y le diagnostica: "Usted tiene un tumor". Cuando el médico le dice a usted: "usted tiene un tumor", usted se siente afiebrado, enfermo y usted no se levanta más de la cama. ¿Por qué?, porque usted cobró conciencia de su enfermedad y recién comenzó a sentir su enfermedad.
Antes sentía un dolor y no sabía lo que era, no tenía conciencia de lo que era. Porque conciencia es saber lo que es. Entonces mientras usted no sepa, no tiene conciencia de lo que es; usted sabe que tiene un dolor, pero no sabe qué dolor es ¿no?.
Cuando a mí los médicos me examinaron y me encontraron úlceras al duodeno, mire, yo no le daba importancia que de repente (y perdóneme la expresión), yo defecaba sangre; no le daba ninguna importancia. Pero, después que los médicos me diagnosticaron úlceras en el duodeno y me dijeron que no tiene cura, porque eso no se puede operar. Yo cada vez que defecaba sangre, me afiebraba, me sentía mal, porque había cobrado conciencia de la enfermedad que tenía ¿no ve?.
Y yo andaba mal, ¡qué cosa horrible! Y me decaía, y ... bueno, tantas cosas. ¿Por qué?, porque había una conciencia de enfermedad.
Ahora, la conciencia es la que siente. A usted le pica un bicho, un mosquito, dice: "¿qué me picaría?" ... ¡pasó!, pero deje que usted vea al mosquito lo que le hizo y usted se va estar rascando ¿ve?.
Mire, hermanos, en este viaje que hice, en Villamontes hay mucho marihuí ¿no?. Me picó un marihuí por aquí, pero yo estaba predicando y no me pude rascar, y me picó otro, pero estaba predicando y no me pude rascar. Y como no me pude rascar, apreté los dientes y aguanté la picazón. Cuando terminó el culto no me picó más; había desaparecido.
Ahora, si yo me hubiera rascado, hubiera tenido todavía la mano así, porque hubiera cobrado conciencia la picada del marihuí. Pero mientras no cobró conciencia, el veneno que echó, hasta ahí nomás llegó, ¿me está captando lo que quiero decirle?.
Cuando usted cobra conciencia del espíritu de muerte que está obrando en usted, usted es derrotado, se lo voy a explicar de otra manera: cuando usted cobra conocimiento del demonio que está produciéndole el dolor, usted es una persona que está arruinada.
"Tengo hernia, tengo apéndice, tengo úlcera, tengo tumor"... Mire, mientras usted rechace a eso, no va avanzar eso, se va a quedar y se va a terminar. Ni cáncer, ni tuberculosis, ni ninguna enfermedad va hacer efecto en usted, porque usted no tiene conciencia de ello. La única conciencia que usted tiene es que tiene un Espíritu de vida que vence las enfermedades.
Entonces eso lo mantiene sano. Pero si usted llega al conocimiento, a la conciencia del espíritu de muerte, eso le va enfermar.
Mire, yo oré por una hermana joven aquí en la iglesia, que los médicos, cuando tenía siete años de edad le dijeron que usara lentes, sino se iba a quedar ciega. Ella vino a la iglesia a los diecisiete, dieciocho años, qué se yo, y yo oré por ella y le dije: "Mira, el Señor me ha mostrado que tú eres libre de tu enfermedad, tú estás sana". Pero ella sentía los síntomas, que de repente se le hinchaban los ojos y se quedaba sin visión, se quedaba ciega y comenzaba así ... y después le volvía la luz. Eso es producto de un tumor, no sé qué cosa le habían diagnosticado.
Yo le digo: "¡No!, Dios me ha mostrado que tú estás sana, el Señor te ha sanado, tú estás sana, tú no tienes ninguna enfermedad". Entonces le dije: "Anda y ve al mejor oculista de Santa Cruz, hazte un examen. Si te va hacer un fondo de ojo, que te haga todos los exámenes factibles en tu sistema ocular". El oculista le hizo todos los exámenes, y le dice: "Señorita, usted tiene una vista perfectamente sana, usted no tiene nada".
Cuando ella cobró conciencia de su sanidad, nunca más se quedó ciega, ni le dolió la cabeza a causa de su vista.
Ahora, ¿por qué?, simplemente porque es de acuerdo a su conciencia de las cosas. La conciencia no es para que nos acuse qué hiciste mal, qué hiciste bien. La conciencia tiene muchas más actitudes y nosotros deberíamos emplear nuestra conciencia más para las cosas buenas que para cosas malas.
¡Oh, hermano!, cuando llegue al mundo espiritual de la conciencia, vamos a romper un montón de cosas. Pero ahora estamos en el mundo físico, por eso es que no hablo de sentimientos ni cosas así; estoy hablando del mundo físico ¿no ve?.
Entonces, usted cobra conciencia de sus dolores, y los dolores le aumentan. Entonces, ¿qué conciencia tiene que cobrar usted?, conciencia de que hay un Espíritu de Vida traído por Dios a usted, y ninguna enfermedad se quedará en su cuerpo, ¿me capta?.
Si usted tiene conciencia de que el Espíritu de Vida de Dios está en usted, usted se va ir renovando cada día y usted va ir venciendo a las enfermedades, ¿amén?. Y si está atacado de un dolor, entonces usted dice: "Yo me voy a tomar esta tableta para que este dolor se calme, pero diablo yo te voy a sacar de mi cuerpo" ... Ósea que usted no confía en la tableta, no confía en la inyección; usted sabe que eso se pone para calmar el efecto del diablo. Pero el dolor, es producto de un espíritu, y el espíritu no sale con inyecciones, tabletas ni nada de eso; el espíritu sale con oración y fe, ¡dicen amén!.
Entonces, usted se toma una tableta, porque usted no tiene por qué estar atormentado. Hay personas que han confundido la sanidad divina y viven atormentados, viven una vida de horrores. "Yo no tomo ningún calmante, porque eso es del diablo". No, la medicina no es del diablo. "Toda buena dádiva, todo don perfecto emana del Padre de las luces", ¿no?. Pero lo que pasa es que usted no debe confiar en la medicina, usted debe confiar en Dios.
Pero si usted está atormentado por un dolor de muelas, por qué va a decir: "Ay, ay, me duele la muela" ... ¡no!, tómese un calmante para el dolor, pero usted venza al diablo que le produce el dolor, ¿me está captando?. Esa es la cosa.
Entonces, si usted está atormentado, se toma un calmante para quitar el dolor, pero usted tiene el Espíritu de Vida, la conciencia de que el Espíritu de Dios está obrando en usted. Entonces: "Antes que pase el efecto del calmante, diablo yo te voy a sacar" ... y no le duele nunca más. "Oye, qué buena la medicina, no me dolió más" ... ¡no!, no fue la medicina, fue el espíritu que salió de usted; usted lo sacó con fe y lo sacó con la unción del Espíritu.
La unción del Espíritu, dije yo, ¿sabe lo que es unción?, sabe. El espíritu ungido tiene poder ¿eh?, entonces ese poder de la unción derrota al poder de la muerte y usted vive sano.
Le estoy dando la forma de sanidad.
¿Qué hace el hermano Mario y todos los que oran por los enfermos?, ¿qué es lo que les da? ... no les da ninguna cosa, hermanos, porque él les pone las manos ¿no?. Nosotros no podemos dar medicina, no podemos dar a tomar unos tesitos, ni unas agüitas por allí, porque eso es una medicina ilegal y nosotros no hacemos eso.
Nosotros no somos curanderos, no estamos dando tesitos ni hierbitas por aquí, por acá, para que se le pase esto, se le pase lo otro, ¡no señor!, nosotros simplemente oramos por los enfermos; y ¿qué es lo que hacemos cuando oramos?, le metemos dentro el Espíritu de Vida y ese derrota la enfermedad.
Por eso si el Espíritu de Vida que le mete dentro es tan fuerte que derrota ahí mismo al espíritu de enfermedad, entonces la persona queda sana instantáneamente. Y si no, comienza la lucha: el Espíritu de Vida que metió cuando oró, comienza a pelear contra el espíritu de muerte y lo comienza a arrinconar hasta que lo mata y la persona queda sana.
Eso es lo que produce la fe.
Entonces, ¿usted se da cuenta?. Al no tener el Espíritu de Dios, el Espíritu de Vida dentro nuestro, nosotros somos entes o personas de muerte ¿no?.
Ahora mire: hablamos de la vejez; por efectos del espíritu traído a causa del pecado, por el espíritu traído a causa del pecado a usted; usted va envejeciendo, porque el efecto del espíritu traído a causa del pecado, mata la vitalidad del cuerpo, mata el vigor del cuerpo.
¿Qué es el envejecimiento?: las células pierden su poder y se envejecen, eso es envejecimiento, las células pierden su vida, su potencia y se van poniendo marchitas, entonces usted se va envejeciendo ¿no?.
Ahora mire, (y yo voy a terminar ahora con esto), denme unos cinco o diez minutos más, hermanos, y terminamos casi a las doce.
Ahora bien, mire: hay personas que tienen el espíritu, producto del pecado, metido en el cerebro, y producen dos cosas: le estancan el avance del cerebro o le apuran el avance del cerebro.
Cuando nace su hijo, hermanita, ¿qué hace su hijo?: come y duerme ¿no es cierto?, come y duerme; no sabe hacer otra cosa. Come, tiene hambre, llora, le da de comer, duerme. Cuando nace su hijo, lo único que hace es comer y dormir.
En la medida que se desarrolla, comienza a hacer otras cosas y va durmiendo menos, bueno, va durmiendo normalmente, ocho horas poco más o menos.
Ahora, hay un espíritu (y atiéndanme los dormilones), hay un espíritu que se mete en el cerebro, que puede llamarse debilidad al cerebro, puede llamarse ... ¿cómo se llama esa enfermedad que produce sueño? ... anemia, puede producirle anemia; bueno, todo lo que dicen los médicos está correcto.
Pero lo que produce eso es un espíritu; ese espíritu hace dos cosas:
a) le retrasa su desarrollo en el cerebro. Entonces usted se queda como una persona con un cerebro de niño y lo único que hace es comer y dormir;
b) o le adelanta el avance del cerebro, y el cerebro envejece; porque los viejos entre más viejos somos, menos dormimos, pero dormimos más a menudo.
La persona vieja no duerme de un tirón ocho o diez horas, duerme una hora, dos horas y se despierta; pero está durmiendo continuamente. Igual que el niño, el niño no duerme largo, duerme a ratos, pero duerme; duerme un rato y despierta. El hombre mayor, el hombre viejo no duerme como los jóvenes que duermen ocho horas; se acuestan a las once de la noche y si no los despiertan a las diez de la mañana, siguen durmiendo. Esa es la gente floja. Pero los viejos no dormimos así, dormimos a ratitos; uno se duerme y a la hora despierta, no tiene nada de sueño; pero a los diez minutos está durmiendo otra vez y vuelve a despertar.
Ahora, el sueño es producto de ese espíritu. Pero hay un espíritu que a los jóvenes les envejece rápido el cerebro. Entonces, esa es la razón por la que usted viene al Culto y al cuarto de hora está durmiendo en la iglesia; hay un demonio que le ha hecho a usted una operación en el cerebro, ¿eh?.
No puede ser, hermanos, que en la iglesia llegue gente a las siete de la noche y a las siete y cuarto esté durmiendo en los bancos. Antes que empiece el Culto ya están durmiendo, no puede ser, a menos que sea una persona que ... por ejemplo el hermano Lazcano que trabaja de noche muchas veces y que se viene a los cultos sin dormir nada; pero eso es normal ¿no es cierto?, nosotros tenemos que comprender.
Pero si ha dormido, no puede ser que se venga a la iglesia y esté durmiendo al cuarto de hora. No puede ser que usted después de haber dormido hoy la siesta, se venga al culto a la noche y cuando yo esté predicando usted esté durmiendo.
Hay el efecto de un espíritu que domina su cerebro ¿me capta cómo es?.
Entonces lo que usted tiene que hacer es sacar ese espíritu de dentro suyo, porque ese espíritu ataca ... Mire, hermano, dice: "Ay, porque es viejito, por eso duerme". Y ¿qué de los muchachos jóvenes que duermen?, ¿y qué de la señora de veinticinco, de treinta años que duermen? ... "porque es viejito", claro, es viejito y duerme.
¿Y qué hacen los jóvenes que se duermen en la iglesia?, ¿por qué cuando termina el culto usted pierde el sueño?, ¿eh?; ¿por qué? cuando a usted le dicen: "vamos a terminar el culto", mire, pareciera que le dijeran al sueño: "¡vete!". Cuando alguien le dice: "Vamos a terminar el culto", a usted le desaparece el sueño como por encanto, ¿se ha dado cuenta de eso?.
Ahora, ¿por qué es eso?, simplemente porque hay un espíritu que está dominando su cerebro.
Y yo sé que hay dormilones profesionales aquí, es porque nunca han echado al diablo del sueño que domina su cerebro; y eso que no escuchan jamás la Palabra porque siempre están durmiendo.
Es un espíritu, usted tiene que vencerlo. Sepa: es la acción del espíritu del diablo obrando en su cerebro, de modo que usted no escuche la Palabra y así no crezca en su vida espiritual.
Yo le aseguro que termina el culto y usted se despeja y se siente como que nunca ha tenido sueño. Nunca se ha preguntado: "¿Por qué es que me da sueño en el culto nomás?, ¿por qué cuando termina el culto a las nueve y media, yo me puedo echar hasta las dos de la mañana y no me da sueño?. Yo me paro durmiendo en el culto; no podía estar despierto, me dormía" ... Usted váyase a la cama y está dos horas despierto allí, no puede dormir, ¿qué es eso?, eso es un espíritu del diablo obrando en usted, en su cerebro, ¿me capta cómo es?.
"Yo tenía tanto sueño en la iglesia, voy a ir rapidito a dormir" ... ¡qué va!, se pone a conversar, llega la una de la mañana, la una y media, usted está sin sueño. ¿Cómo es que tenía sueño en el culto, entonces?, hay un espíritu allí que está dominando su cerebro y adelantándose.
No ve que en el mundo de los demonios, hermanos, cuando Jesús fue a echar fuera el demonio del Gadareno, le dijeron los demonios: "¿Qué tienes con nosotros Jesús Nazareno, haz venido a destruirnos antes de tiempo?" ... Los demonios saben que hay un tiempo para ser destruidos ellos y apelaron a ese tiempo con Jesús. "¿Haz venido a destruirnos antes de tiempo?" ... ¿se da cuenta?.
Ahora, el tiempo de ellos no había llegado de acuerdo a la lógica de los demonios. Pero Jesús, era Señor del tiempo y podía cambiar las cosas si así lo quería, porque todo había sido dado por el Padre a su sola potestad que era Jesús.
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