"Demoniología - Mundo Físico"
QUINTA PARTE
Rvdo. JULIO ALVARADO F.  
Santa Cruz, 16 de julio de 1.977
Entonces, en el Nombre del Señor, vamos a repetir algunas de las cosas que ya hemos dicho, y de esta manera entonces, tendríamos como un nexo entre el sermón pasado y esto.
Ahora, ¿qué hace el cáncer?, sencillamente comienza a comer la vida que hay en usted, ¿no ve?. Entonces usted comienza a ser destruido por un espíritu de muerte, de destrucción. Ahora no le digo usted, porque usted está canceroso; sino que es una forma de decir, ¿me capta?.
Entonces la cosa hermanos, es que cuando un demonio de cáncer, un demonio, un espíritu inmundo de cáncer, comienza a manifestarse en forma física; este poder del diablo comienza a matar en usted el cuerpo y él vive destruyendo. Se cumple así la Palabra del Señor que dice: "El enemigo vino a robar, destruir y matar", pero gracias a Dios que el texto no termina ahí, ¡amén!, dice: "Yo he venido, ¿para qué?, para destruir las obras del diablo".
Hay una esperanza hermanos, hay una esperanza que ese poder demoníaco, ese poder del infierno, que llamamos úlcera, cáncer, tuberculosis, cataratas, etc, sea destruido, mediante el poder del Señor.
Ahora, hemos hallado de lo que es el cáncer en sí, lo hemos desarrollado; hablamos también de lo que era el pus y todas esas cosas, que parecen que son cosas molestas en nuestro organismo. Hemos pasado, de alguna manera, en una forma rápida también lo que es la fiebre, por qué a nosotros se nos inflaman las amígdalas, ¿no ve?; hemos pasado todo eso.
También pasamos (y para los que están luchando con el sueño, ya antes que yo empiece a predicar) ¿no?, hemos pasado también lo que es el sueño; dónde el diablo golpea hermanos para producirle a usted sueño, de modo que usted no escuche. La Palabra, porque el interés del diablo es ese. Por que cuando usted escucha La Palabra, La Palabra le da fe, porque la fe viene por oír La Palabra; entonces cuando usted no escucha La Palabra del Señor, usted no puede crecer en la fe, y ese es el interés del diablo, esa es la razón por la que le produce sueño.
que se tomó algunas pasillas, algunas tabletas que le producen sueños, entonces tendría una razón justificada, pero si no tiene una razón justificada, si usted viene a todos los cultos y en todos los cultos se duerme; entonces usted está endemoniado. Usted tiene que decirle al Señor que le saque ese diablo de sueño, porque es un demonio metido en su cuerpo, porque ese no le deja oír la Palabra de Dios, porque si usted oye la Palabra de Dios, crece en la fe.
Ahora, cuando lleguemos al mundo espiritual, diremos muchas cosas y ustedes se explicarán el por qué de muchas experiencias vividas en ustedes. Pero ahora estamos en el Mundo físico de la acción de los demonios.
Entonces, los demonios que vivían en el tiempo de Jesús, ¿eh? En el tiempo del Señor Jesucristo vivían tantos demonios ¿no? que mire, el Señor –dice la Biblia-, que cuando caía el sol siempre por la tardecita, ¿no ve?. A nosotros nos preguntan: "¿y cómo ustedes no tienen culto en el día?"... bueno, el Señor hacía cultos por la tardecita, al caer el sol. Dice que venían a El enfermos endemoniados, inclusive de distintos lugares y ciudades, y Él los sanaba a todos.
Ahora, todos esos demonios de lepra, de enfermedades de todas las clases y nombres que habían allí, no se murieron cuando Jesús los sacó fuera, no, empezaron a vagar.
No ve que el mismo Señor Jesucristo dice que cuando un demonio es echado, se va por allí, se va por allá y se va, por acá y busca dónde meterse. Ahora, cuando no encuentra donde meterse, regresa al lugar de donde salió, y ¡ay! de la persona que teniendo su casa limpia de enfermedades, ha dejado la puerta abierta a la duda, la incredulidad; porque entonces el diablo se mete y no lo saca más nadie. Pero ya vamos a hablar de eso un poco más adelante.
Hermanos, entonces esos demonios que el Señor Jesucristo sacó, de los cuerpos, viven hoy, viven en nuestros días y se manifiestan igual que en aquel tiempo: en enfermedades físicas, en tormentos. Puede ser que en el tiempo antiguo le llamaban lepra, pero el Señor Jesucristo le llamó espíritu inmundo; puede ser que en aquel tiempo le llamaban epilepsia, pero el Señor Jesucristo le llamó espíritu del diablo, demonio inmundo, ¿no?
El Señor siempre llamó demonio a las enfermedades. Y si el Señor Jesucristo les llamó demonios a las enfermedades, es porque son demonios. Y siendo demonios allá en el tiempo de Jesús, siguen siendo demonios acá. Y de la misma manera que Jesús les llamó allí, de la misma manera los podemos llamar acá; sin lugar a equivocarnos, son demonios, ¿me entiende cómo es?.
Ahora, la obra física del diablo (y ahora entrando ya en el sermón), la obra física de los demonios es la que la ciencia ayuda a combatir, ¿no?. No combate al espíritu inmundo, entiéndame eso; no saca al demonio que produce la enfermedad, saca la enfermedad que ese demonio puso en el cuerpo. Por ejemplo: hay un demonio que ha producido un tumor en el hígado, vamos a poner; entonces el médico viene a usted y le opera y le saca ese tumor. En realidad le sacó el tumor, pero el demonio que le produjo ese tumor quedó en usted, y ese puede producir cualquier otra enfermedad.
Pero cuando el Señor Jesucristo, o uno que viene en el Nombre del Señor, saca ese demonio. Ahora, el tumor puede quedar allí, pero el espíritu que le da la vida a ese tumor salió. Por eso un día cualquiera cuando usted no se acuerde, cuando usted va a buscar el tumor... ¡epa! No está más el tumor, desapareció. ¿Por qué? simplemente el espíritu que le daba vida a ese tumor, el Señor lo echó, y en cualquier momento ese tumor desaparece.
Entonces dice, mire: algunos espíritus inmundos no llegan a manifestarse en forma física en el cuerpo; y entonces se quedan atormentando el alma, y no producen ninguna enfermedad física y se quedan atormentando el alma. Ahora, yo voy a hablar de eso cuando entremos en "DEMONIOLOGIA – MUNDO ESPIRITUAL".
Y va encontrar el por qué usted tiene un deseo de llorar irresistible, el por qué tiene un deseo de reír irresistible, el por qué tiene un deseo de chismear irresistible... bueno. Todas esas cosas Ud. se va a dar cuenta cuando lleguemos a esos espíritus que no se manifiestan en tormentos físicos, sino que se quedan dominando el alma, ¿no?.
Hay demonios metido en el cuerpo que a usted nunca le quitan el hambre y entre más come, más quiere. Y usted puede ser un godote así como un puerquito ¿no? y sigue comiendo y comiendo; nunca se satisface. "Oye me quedé lleno, me comí como cinco platos de comida, pero sigo teniendo hambre ¡caramba!. Y me voy a comer una manzana, y me voy a comer una salteña, y me voy a tomar un mocochinchi, y me voy por allí y me como una salchicha"... siempre están allí. Es un demonio, ese es un espíritu del diablo. Cuando lleguemos a eso hermanos, usted va encontrar el por qué de muchas reacciones que ahora a usted le parecen inconcebibles.
Yo he andado con personas que me han tenido enojado; llegan a una esquina: "¡ay! Aquí tomemos un mocochinchi", ¿pero qué necesidad tiene, si recién almorzó?, "Uy, yo me muero de sed". Miran para allá: ¡ay! Vamos a tomar una soda... ¿qué es eso hermano?; "y mire que aquí hay una manzana, y mire que aquí hay un churro, y mire que por allá hay salteñas"... ¡hermanos, qué cosa más horrible!; ese es un demonio.
Bueno, y muchas otras cosas nosotros vamos a encontrar.
El demonio de la flojera, el demonio del mal carácter, el demonio del insomnio, el demonio del sueño, el demonio de la risa, el demonio del llanto, el demonio del silencio, el demonio que no puede quedarse callada la persona ¿eh?. Ud. cuando va a hablar con una persona que tiene el demonio que se le suelta la lengua, mire, usted lo único que tiene que hacer... porque no le deja decir ni sí, es una ametralladora. "Pero, diga algo"... "no se me ocurre"... pero, es que usted tenía que... "no sé".
Hermanos, hay una serie de demonios que no alcanzan a hacer tormentos físicos. Empero atormentan el alma. El alma es el principio inteligente de cada ser.
Entonces, esos demonios nos ocuparán más adelante a nosotros, y los desenmascararemos. Mire, le mostraremos todo lo que estos hacen como hemos mostrado en el mundo físico sus acciones; así también demostraremos sus actividades en el mundo espiritual, porque estamos capacitados por la Palabra para hacerlo.
Así que Hnos., no vamos a tratar ahora de eso, sino que vamos a llegar, cuando lleguemos a alma – espíritu – digamos – o espíritu – alma, espíritu viviente... vamos a llegar a ello y entonces vamos a desarrollar toda esa materia.
Así que hermano, acuérdese Ud. que cuando va a orar por un enfermo que está endemoniado, Ud. tiene que saber lo que está diciendo. Es bueno que Ud. se cerciore bien el terreno que está pisando; es bueno que Ud. sepa lo que va hablar, porque si Ud. no sabe exactamente lo que va a decir, o qué mundo está viviendo y qué camino está caminando. Es mejor que no se meta, porque le va a pasar – ya le dije – , como a esos siete muchachos, los hijos de un tal Esceva, que les pareció muy lindo orar por los enfermos y echarlos fuera a los demonios, pero qué: los demonios vivieron en ellos.
Ahora, cuando usted va a orar por un enfermo: "¡Gloria a Dios el Señor libertó a este enfermo!", pero a la vuelta de la esquina – como quien dice – , a usted le asalta algo y se enrabia y dice después: "el diablo se vengó, el diablo me atacó". Y usted se viene a dar cuenta que el diablo se vengó, el diablo lo atacó, cuando el diablo lo ha revolcado a Ud. en el mal carácter, en la boca sucia, porque se ha soltado hablando, y se ha soltado con disparates y groserías y ha pensado otras que ni siquiera su boca se ha atrevido a decir. Y después dice: "pero ¿por qué yo me metí en esto?, fue el diablo atacándome"...
Es mejor que sepa el terreno que Ud. está pisando, es mejor que sepa, para que después hermano, porque el diablo no se va a quedar quieto, él es un enemigo que nunca le va a entregar un terreno así sin pelea, no, no; él va a pelear el terreno y es un gran enemigo el diablo.
Ud. nunca lo menosprecie, Ud. no menosprecie al diablo, hermano; no haga como algunos que dicen, (yo he escuchado en muchas oportunidades): "yo tengo al diablo en los pies, yo he dominado al diablo". Tengamos cuidados, el diablo no se deja dominar. Si el Señor Jesucristo lo echó una vez, él volvió, y lo echó otra vez y él volvió, y hasta la cruz él lo siguió ¿no?; lo golpeó y lo golpeó, hasta que por fin en la cruz, mire, el diablo no se dio por vencido.
Así que nosotros no tenemos que menospreciarlo, como enemigo debemos estar atentos para vencerlo, sabiendo que la victoria es nuestra. Pero estamos seguros de nuestro éxito, sólo si estamos velando y orando; en continua vigilancia, como un buen soldado de Jesucristo.
Ahora, mire: si los demonios viven en nuestros días, entonces esos demonios van a querer hacer lo mismo que hicieron en el tiempo de Jesús; esté atento.
En el tiempo de Jesús, los diablos atacaron en sus tres frentes diferentes: 1.- En la gente común; 2.- En los seguidores de Jesús; 3.- Personalmente con Jesús.
En la gente común: "Impostor, falso Cristo, hipócrita, mal nacido, borracho, amigo de pecadores y prostitutas. ¿Qué vienes tú, si conocemos a tu familia?, toda tu familia está aquí; sabemos quiénes son tus hermanos, sabemos quiénes son tus hermanas, sabemos de dónde vienes. ¿No te haz ganado la vida como carpintero ahí cepillando tablas toda la vida tú?; ¿qué vienes aquí a hacerte el sabio, si tú nunca haz estudiado?..." Eso decía la gente común, eso usted lo puede encontrar en La Palabra.
Hay mucha gente que dice: "de los doce años hasta los treinta, qué hizo Jesús, vamos a ver; qué hizo Jesús dieciocho años, qué hizo Jesús"... cepilló tablas, hizo muebles, clavó maderas, sostuvo a sus hermanos y a su madre. Eso fue lo que hizo Jesús y eso está en la Palabra; eso fue lo que El hizo. Que se fue por allá a los Lamas, y se metió por allá por la India, y que se fue por allá y estudió magia, y todo eso... ¡paparruchas!.
Eso es lo mismo que el diablo va a decir en nuestros días: anticristo, falso profeta, hijo del diablo, hipócrita, sinvergüenza lo mismo que le dijeron allá, lo van a decir aquí. Porque ese es uno de los frentes que el diablo ataca ¿no? y va a levantar a todos los enemigos a decir eso, y ellos van a repetir eso, hermanos. Ese es el primero y el más amplio frente que el diablo emplea, ¿me sigue?.
Ahora, esa es la primera cosa que el diablo va hacer, va a tratar de hacer todo lo posible por echarle tierra al Señor Jesucristo; y lo hizo, ¿no es verdad?...
Mire, hermano, le levantó a Herodes, le levantó a los sacerdotes, le levantó a los fariseos, a los saduceos, a los herodianos, a los anacoretas, le levantó a toda la gente allí y todos peleaban en contra de Jesús. Y le decían cosas y lo molestaban, y lo ponían en aprieto, iban por allá, iban por acá, lo querían entregar a la guardia y lo querían entregar a los soldados, y querían que lo deportaran; todo eso querían ellos que hicieran.
Ahora, cuando Jesús venga la segunda vez, van a hacer lo mismo. Hermanos, es porque es un frente del diablo y al diablo le dio resultado allá, le tiene que dar resultado acá. Empleó a la gente allá, va a emplear a la gente acá; todos aquellos extra iglesia, digamos, todos aquellos extra cristianos –porque Jesús, el Señor Jesucristo trajo el cristianismo–, todos los extra cristianos dijeron, actuaron, vivieron eso. Ese fue el primer frente más amplio del diablo. Grandes escuadrones, mire tratando de destruirle el prestigio, la fama, la fe de la gente, el cariño que la gente tenía en El; mire, hermano, todo eso. Ese fue el frente.
El segundo frente fue, los de dentro, sus seguidores ¿Qué es lo que puso en sus seguidores?, póngame atención: les puso desconfianza. Hermanos, les puso desconfianza. Y yo estoy pensando en algunas cuantas cosas y le voy a citar solamente algunas rapidito así:
La primera cosa que les puso desconfianza en ellos, fue: "Señor, si Lázaro no se ha muerto y está durmiendo o"... "bueno, se va a sanar no hay problema"... "¡no!, Lázaro se murió"... "oye, nos vamos a morir nosotros con él también"... ¿Lo ha leído eso en la Biblia?.
Mire, hermano, no he visto una expresión más sarcástica de un seguidor de Cristo que esa: "Bueno vamos también nosotros y nos vamos a morir con él", eso Ud. lo puede encontrar en Juan capítulo 11, es un sarcasmo que es el mero diablo empleando la boca de sus seguidores. "¿Así que se murió?, nos vamos a morir con él también".
Ese es uno de los pasajes bíblicos, donde sus propios seguidores le tienen a El desconfianza. "Jesús no, no sabe lo que hace, Jesús no sabe lo que piensa, Jesús está medio loco, Jesús está medio fanático. Mire, si el otro está muerto, qué vamos a hacer nosotros ¡Caramba! Nos vamos a ir a morir con él, qué vamos a ir hacer allá; ya se murió". Ese es uno de los pasajes.
Esa es la otra cosa que indica desconfianza en el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo fue despertado violentamente por ellos "¡Señor, no tienes cuidado que perecemos!"... Ahora ellos tenían desconfianza en el cuidado de Jesús hacia ellos. Ese mismo demonio está actuando, va actuar cuando Jesús regrese otra vez.
"El no se preocupa por lo que yo soy, El no se preocupa por lo que yo tengo, El no se preocupa por lo que yo siento, El no se preocupa por lo que yo paso; lo único que El se ocupa es que yo vaya a la Iglesia, que le dé la ofrenda, que le pague el diezmo; lo demás no le importa. Que yo sufra, que yo esté enfermo, que yo tenga problemas que a mí me angustien, que a mí... ¡ah! Eso no le importa. Lo único que le importa es que a El lo traten bien, ¡claro, el caballero!"...
Ese es otro de los frentes que el diablo emplea, ¿me está siguiendo? ¿Qué es lo que le pasa a Ud. que se ha puesto tan triste, qué es lo que le pasa que ha agachado la cabeza?... Porque eso lo ha llevado Ud.; y yo tantas veces he tenido que agacharme, y dice: ¿Y qué le pasa al Pastor ahora que anda con la cara larga, y qué le pasa al Pastor que anda con el ceño fruncido; parece que anda molesto conmigo... Todavía el diablo tiene la desfachatez de ser desvergonzado, me entiende?.
Ahora Ud. me entiende porque esa ha sido la vida suya ¡hombre! No sería su Pastor si yo no lo conociera y no sería quien soy, si no supiera que eso es lo que a Ud. le está pasando, lo que a Ud. le ha pasado, ¿no?.
Ahora bien: "si yo no lo saludo bien al Pastor, estira la trompa el Pastor, se enoja conmigo; hay que andar tratándole así en bandeja de oro, de plata al Pastor"...
Bueno ese es otro de los frentes que el diablo emplea de sus seguidores.
"Si el tuviera cuidado de nosotros, no estaría tan pancho por ahí"... "¡Señor! (otro de los frentes), mire el montón de gente que hay que darle de comer"... "bueno, denles de comer"... ¡já! Ahí está, El se lava las manos; la plata que le damos a El, nunca se ve dónde la emplea. Pero cuando hay un gasto que hacer, nosotros de nuestro bolsillo tenemos que dar; aparte de la ofrenda, aparte del diezmo, aparte del peso para el helicóptero... ah no, verdad que no compró. Bueno, aparte de todo lo que tenemos que dar todavía nosotros tenemos que cubrir los problemas también; El no se ocupa de nosotros, pero todo tenemos que dar... ¿no?.
Y cuando viene una hermanita (no, no es así), pero cuando viene: "hermana colabore para terminar este problemita que tenemos del juicio"... "¡qué, yo...!", "no, pues, Jesús no hizo ningún problema así, ni mandó a una hermana a juntar plata", ¿no?. Pero eso tenía que suceder, sucedió allá y sucede aquí; sino pregúntele a la hermana Dina... ¡ah, no, pues, la hermana Dina no vivió en el tiempo de Jesús!.
Entonces la cosa es que, ese es un frente del diablo tratando de poner esta clase en los seguidores; es un frente demoníaco; él atacó a Jesús en ese campo. Y si Jesús regresara lo atacaría en ese campo.
Otro, y será el último; mire: "Porque es esa Magdalena de mala fama, de mala vida, que ha destruido tantos hogares bien constituidos, que ha hecho tantas cosas; mire, a esa mujer El la tiene por allá arriba y no se da cuenta que ese es un mero diablo. ¡Claro, pues, la tiene bien, porque ahora le ha traído un frasco de perfume que le costó toda la casa a la idiota y se lo vació sobre la cabeza. Y El todo chocho, porque ella le vació todo eso en la cabeza; por eso es que la tiene así, la tiene para allá, la privilegiada por aquí, la privilegiada por allá!..."
Eso era lo que sus seguidores decían, de tal manera que les dijo: "¿pero, por qué la afligen, por qué la afligen?, si ella lo ha hecho para mi sepultura"... ¿no?.
Mire hermano, si allá dio resultado eso, aquí también va hacer lo mismo. El diablo va atacar en el mismo frente, empleando a sus íntimos seguidores. Porque allá no empleó a ninguno que era allá del montón, empleó a los íntimos; y va a volver a hacerlo en nuestros días. Pero Ud. "Cristo es la Respuesta", está avisado y no va a caer en eso.
"¡Claro que no!, nosotros nunca vamos a caer en eso, si El tiene plata demás para botar, bueno yo le voy a cobrar esto, le voy a cobrar lo otro"... ¡no!, eso no va a ser nuestro sentir, porque nosotros no caeremos en ello. Sabemos que ese es un campo de batalla del enemigo. Y yo no voy a ser ningún heraldo del enemigo, ningún soldado de las huestes satánicas.
Yo diría: ¿no habrá un amén en un corazón para esto?, porque este es el culto, de que el Espíritu Santo está descarnando al diablo; y hay muchos aquí que recién se están dando cuenta que su posición, era una posición demoníaca; que no es más que el mero diablo. Por eso: "no presentes los miembros de tu cuerpo para olor de muerte, sino para vida, en olor de vida para la resurrección", ¿no ve?.
Ahora, nosotros tenemos que vivir de esta manera, conscientes de las actividades del infierno, ¿amén?.
El otro frente y el último en el que el diablo personalmente le dice a Jesús: "Si eres hijo de Dios lánzate del templo para abajo; que está escrito. Si es hijo de Dios, deja que todas las cosas sucedan, que en un momento dado, El va a destruirlos a todos con la Palabra. Usted tiene poder para hacerlo, ¿no está escrito que todo lo que Ud. diga será hecho?".
¿No es el mismo frente?, y es directamente a El. Dice: "Y por qué no hace, y por qué tiene tantos problemas, y por qué hay tantas necesidades, y por qué se deja vapulear por esto, y por qué por lo otro, si El puede demostrarnos a nosotros qué es..." ¿A El se le conoce por las demostraciones que haga, o por la revelación que el Padre le da?, cómo es la cosa. ¿A El se le conoce por las demostraciones que haga, o por la revelación que Dios le da?, ¿cómo se lo conoce a El?... Y ahora póngalo en su corazón ¿amén?.
"Si El... acepto; que nosotros vamos a creer". Y cuántos seguidores íntimos del Señor pasaron por esto, y pasan por esto; se dejan atrapar en eso.
¡A ver cómo arreglamos ese asunto!
Entonces, el otro frente: "Si eres hijo de Dios, sálvate a ti mismo y creeremos en ti"... Eso está en los cuatro evangelios.
"¡Si es El, que se salga de este problema, que se salga; por qué nosotros tenemos que defenderlo, vamos a ver; por qué nosotros tenemos que gastar plata en defenderlo a El, por qué somos nosotros los que tenemos que poner la cara; si El tiene poder, que lo demuestre, pues, !"... ¿qué le parece?.
Oiga, yo creo que las cosas se están repitiendo. Tengo como la impresión de que estamos viviendo paso a paso la Palabra; y el mismo diablo, instigador de allá, está instigando aquí.
Mire cómo siento el tratar de esconderse de muchas mentes en esta hora, no puede, no puede esconder; porque antes que yo lo hablara, lo vi. Cuando usted comenzó a pensarlo y hablarlo, mi oreja estaba clavada allí y mi vista estaba mirando eso. En todos y en cada uno, la cuestión es que no se lo diga, eso no tiene nada que ver.
Hay muchos hermanos, yo voy a decir idiotas, que en este tiempo han caído en la tonta idea de que: "Le hemos engañado como queremos, le mentimos como nos dio la gana, y El todito se lo creyó. No es tan bravo el toro como lo pintan; el tigre no es tan fiero como parece. Le he mentido, lo he engañado y El a todo me creía y me decía: "Sí"... ¿será?, hágase la pregunta Ud., ¿será?... Y entonces se va a empezar a dar cuenta cuán bobo ha sido, ¿eh?".
Alguien me ha dicho: "¿Oiga, pero Usted le creyó todo lo que el dijo?", "¡claro que le creí!"; ¿no se dio cuenta de que le estaba mintiendo?, ¡claro que me di cuenta que me estaba mintiendo! "¡y cómo le creyó!"... A mí no me afecta, a mí no me hace ni más grande ni más chico; ni más sabio ni más ignorante; ni más santo ni más pecador. El que se condena es él o es ella. Si no tiene sinceridad en su corazón, ni siquiera ante la presencia de Dios, ¿quién es el que se condena?... ¿no ve?.
Ahora: "Pero usted está obligado a corregirlo", claro, de aquí sale la Palabra, y si usted no oye la Palabra desde allí no espere otra cosa; ¿por qué?, porque es la Palabra, no es el Pastor Alvarado; es la Palabra; no es este hombre, es Dios.
Si Ud. me sirve a mí, hermanos un día de estos va a tropezar; si Ud. le sirve a Dios va llegar a la eternidad, ¡sí señor!. No se convierta al Pastor Alvarado, porque de un momento a otro, usted va estar actuando todo lo contrario de lo que siempre actuó. Usted anheló servirle a Dios bien, pero si usted se convierte al Pastor Alvarado, su conversión va hacer de dos o tres días y eso no va a durar para nada; ¡usted sírvale al Señor!. Siga la Palabra, y eso le va a dar eternidad.
Y no ande diciendo por allí que yo quiero que usted me adore como Dios, ¡nada más lejos de mí!. Yo no inventé el cuentito hermanos, siempre he peleado en contra de el; no ande por allí diciendo boberías que no han salido de mi boca; esto viene por revelación, ¡amén! Si Dios te lo ha revelado, que Dios te lo muestre y cuando Dios te lo muestra, nadie te va a mover; eso es lo que vale: la revelación.
En nuestros días vendrán argumentos muy sutiles para decirte: "tú estás equivocado, tú estás mal, esto está así, esto está equivocado", y usted: "pero, oiga, es verdad, hombre, mire yo me había convencido de lo contrario"... Pero si te lo revela el Espíritu Santo, ya pueden venir todos los diablos del infierno y tú te vas a quedar firme; ya pueden venir todos los argumentos de la tierra, y tú te vas a cruzar de brazo y te vas a quedar firme.
Y están ahí estos argumentos, diciendo: "Este está ciego", como se fueron donde Job y como salieron de donde Job; pero Job se quedó firme en Dios. No anduvo un día todo azúcar y otro día todo hiel, no estuvo un día todo sonrisa y otro día que nadie lo podía mirar, ¡no, no!. El se mantuvo mirando a Dios, y aunque estaba en el polvo y en la ceniza, y se rascaba con una teja haciéndose chorrear la sangre, él decía: "¡sea Dios bendito!... porque se lo había revelado el Señor, ¿amén?".
No estaba allí, que: "Mire cómo me saludó y me pongo a llorar; mire que no me dio la mano fuerte y me pongo a llorar; mire que no me sonrió y me pongo a llorar"... ¡eso es del diablo, eso no puede estar en el propósito del Señor! Y esos no son convertidos y nunca se han convertido, ¡amén!. Eso es así hijo, usted tiene que entrar a servirle a Dios, si es que quiere llegar a la eternidad; siga la Palabra.
Así que esos son los tres frentes que atacaron allá, son los tres frentes que atacarán acá. Cuando usted lo vea, entonces hemos llegado; cuando usted vea esos tres frentes de ataque demoníaco, entonces estamos en el mismo exacto terreno; ¿en qué terreno?, en el terreno de que el Señor estaba a punto de ser tomado..., ¡si Señor!, en el terreno que estaba a punto de ser tomado; allí estamos. Si es que Ud. ve esos tres frentes manifestados, El está a punto de ser tomado otra vez... ¡sí Señor!, ¿usted se está dando cuenta?. Yo creo que hay alguno que se está dando cuenta en esta noche, que no lo está tomando intelectualmente, sino que está bajando al corazón.
Así que hermano, hay tantas cosas en nuestros días que se están repitiendo, que no nos cabe duda: los mismos demonios de allá se han trasladado aquí; inclusive emplean las mismas palabras.
Me contaba la hermana Dina (estoy empleando su nombre en esta noche mucho), que dice que se quedó ella medio que se le encresparon los vellos de su cuerpo entero, cuando el diablo le dijo: "¡blasfemo, porque tú, siendo hombre, lo haces Dios!"... Mire hermano, son repitiendo letra por letra las mismas expresiones de la mano, son repitiendo letra por letra las mismas expresiones de la Biblia y de eso no nos cabe duda. Este es un caso continuo; hermano, Ud. puede poner las expresiones y ponerlas sobre la Biblia y calzan perfectamente.
Entonces, esto es lo que pasa. Y allá hermano, en el tiempo de Jesús, había mucha gente que se sabía de memoria la ley y la podía citar que daba gusto. Iban a los cultos y eran puro Palabra, pero en la vida práctica no eran más que sepulcros blanqueados.
En este tiempo hemos tenido mucha oportunidad para encontrar esta clase de gente; hemos tenido mucho tiempo para ver con experiencia propia, (dolorosa experiencia propia), que esto está más arraigado en la gente de lo que Ud. se imagina; pero Ud. no tiene que hacer eso, Ud. tiene que servirle a Dios de frente y donde sea, ¡amén!.
Usted tiene que estar allí, sirviéndole al Señor, no importa el lugar que Dios le da, séale leal, séale íntegro, séale fiel, ¿dicen amén?. Yo sé que cuesta decir amén, porque… porque, pues nosotros somos hechos de una formación así. En nuestras casas de una manera, aquí en la Iglesia de otra manera, de frente de una forma por la espalda de otra forma; ¡líbrenos Dios de eso!.
Entonces, eso es lo que hace de las iglesias que sean la vergüenza del Nombre del Señor, pero también es lo que diferencia a la verdadera Iglesia del Dios vivo no tiene creyentes de esta manera, erradica a los sepulcros blanqueados, tiene vivos, porque es la Iglesia del Dios vivo. Y porque El vive, nosotros vivimos, no somos sepulcros llenos de huesos de muertos, somos gente viva, porque el Espíritu del Dios vivo está en nosotros. Si es que realmente le servimos a El ¿dicen amén?... ¡aleluya!.
¿Se da cuenta cómo es?, que Dios nos libre de todo aquello y que nosotros aprendamos a oír a Dios, tengamos oído para oír lo que el Espíritu dice, ¿amén?.
Oh, hermanos, yo sé que estoy desvinculando a un montón en la iglesia, yo sé que unos cuantos están muy disgustados en esta hora, yo sé que unas cuantas vidas se están encendiendo en rabia por dentro… ¿sabe por qué es eso?, porque el diablo está siendo arrinconado. Por eso es que hay un montón que se están enrabiando conmigo y se están poniendo incómodos e inquietos, y están tratando de cerrarse allí. ¡Deje que se cierren nomás, pero mi simiente va a oír!. Los demás si quieren lloran, si quieren se enojan, si quieren se van. Hermanos, si es dura la Palabra… ¿me entiende cómo es?.
Así que usted puede enojarse tranquilamente y puede decir que me estoy dirigiendo personalmente a usted, porque yo le conozco a usted y yo le voy a decir sí; yo me estoy dirigiendo personalmente a cada uno de ustedes, porque quiero hablar con cada uno de Uds., con cada una de ustedes; yo quiero hablar individualmente con cada uno, porque Dios es el campeón de la individualidad.
Así que si Ud. Se siente identificado, sí, yo le estoy identificando. O para decírselo en el mensaje, si se siente identificado, sí, la Palabra lo está identificando. Si Ud quiere fijarse en el mensaje, así mejor, mejor es así: la Palabra lo está identificando. Cuando le digo: yo lo estoy identificando, usted está creyendo que yo me identifico y no tengo nada que hacer con eso, yo tengo quien me glorifique y no busco la gloria de nadie; pero, esa es la cosa.
No me interesa que usted me alabe o no me alabe. A muchos les he dicho: a mí no me interesa el favor ni la amistad de nadie, lo que yo quiero es hacer lo que Dios me mandó hacer, ¿me capta como es?. Claro está que yo quiero que me amen, porque yo les he enseñado a amar, claro está; pero si usted no me ama, mire hermano, yo no le voy a estar rogando, eso a mí no me interesa. Si no hay nadie quien me dé honra, no importa; "gloria de los hombres no recibo –dijo el Señor – , pero yo tengo quien me glorifique". Así está la cosa.
Entonces, eso es lo que diferencia a la Iglesia del Dios vivo. Dice el profeta: "Dios dice que el trigo y la cizaña crecen juntos, pero uno lleva frutos y el otro no"… ¿amén?.
En "Las dos viñas" nuestro profeta dice eso, en "Los falsos Ungidos de los últimos días"; nuestro profeta dice eso en casi todos los sermones, el profeta dice eso.
señor!, esa es la verdad.
Siempre decimos aquí los que dirigimos la Iglesia: "¡Qué lástima! (hablando de las muchachas del coro) ¡qué lástima!, la hermanita fulana, esa chiquita, mire era tan seriecita; bueno es una cosa, mire prometía tanto, pero junto con la otra se está echando a perder". Yo le digo: no, así no es… manufacturaba una seriedad, está demostrando lo que es de esa manera. El trigo no se contagia, sigue siendo trigo,¿dicen amén?, ¡oh gloria al Nombre del Señor!.
Por eso un genuino cristiano es un genuino cristiano, de la cabeza a los pies,
El hipócrita es hipócrita siempre aunque diga: "Yo no voy a fallar más, yo no voy a hacer más"…, eso que está diciendo es hipocresía, ¡amen!. El mentiroso hermano cuando está hablando dice: "Mire, yo de aquí en adelante le prometo nunca más voy a fallar", esa promesa es mentira, ¡sí señor! ¿Por qué? Porque no se puede cambiar la simiente. El genuino es genuino.
Y le decía aquí en la mesa a un muchacho, que no es de la Iglesia: "mira: el que tienen principios buenos, un día los va a mostrar", yo sé lo que le dije y sé por qué lo dije, aunque el no lo entendió y quizá ninguno de la mesa lo alcanzó; pero yo sé lo que le dije. El que tiene principios nobles, nobleza va sacar un día, ¡sí señor!, pero el que tiene hipocresía dentro, hipocresía va sacar, el que tiene coquetería dentro. Coquetería va sacar; por que somos como un baúl, de dentro sacamos lo que tenemos.
Usted no me puede decir: "Yo tengo amor" y por la boca sale odio; usted no me puede decir: "yo tengo fe" y por la boca sale desconfianza; usted no me puede decir: "yo tengo fe" y por la boca sale desconfianza; usted no me puede decir: "yo tengo toda mi seguridad en Dios y por la boca sale sus dudas y sus problemas"… no puede decirme eso, porque: "De la abundancia del corazón habla la boca".
Yo dije el otro día: quien anda hablando siempre "que mire esto, que mire lo otro", es porque lo tiene eso dentro. ¡Y eso es Palabra de Dios aunque a usted le duela la cola, es Palabra de Dios esta Biblia lo dice, y que se caiga el cielo y que se hunda la tierra, esto sigue siendo verdad!.
¡Diablos del infierno que quieran rechazar la Palabra con argumentos, esta es la verdad!, esta es la Palabra de Dios. Tu argumento, tu mente, tu lengua ¡son mentiras!, esta Palabra es verdad. Y cuando tú argumentos: "Es que yo no tengo, es que yo no"… haces a Dios mentiroso, serás maldito en los infiernos.
Cuando la Palabra de Dios dice que: "de la abundancia del corazón habla la boca" es que de la abundancia del corazón habla la boca.
Si yo tengo Palabra en mi corazón, Palabra va a brotar de mí; si yo tengo ira en el corazón, eso va a brotar de mí, si yo tengo malicia, malicia va a brotar; si yo tengo murmuración, murmuración va a brotar de mí; si yo tengo carnalidades, carnalidades va a brotar; si yo tengo amoríos baratos, amoríos baratos van a salir de mí; si yo coqueto, coquetería va a salir. Eso dice la Palabra ¡si señor!.
Si yo tengo santidad, santidad va a brotar, si yo tengo a Dios en mi vida, Dios va salir de mí. Si tú tienes a Dios en tu vida, Dios va salir de ti. No pueden salir sapos ni culebras si tienes al Espíritu Santo dentro. El profeta dijo: "Tu puedes estar lleno del Espíritu Santo y ser un perdido"…
Así que busca al Señor de una vez y quédate con la Palabra, aunque te escosa hasta donde te escosa, aunque te duela hasta donde te duela, óyeme por amor a tu alma: sólo esto es verdad, sólo la Palabra es verdad y si tú andas con cosas, es porque las tienes en el corazón.
Yo hablando con unos pastores venezolanos: "¡Y mire esta mujer como tiene la minifalda (cuando se usaba la minifalda), mire cómo mueve las nalgas; ay, pero mire…, oiga, mi hermano –le dije – yo tengo Palabra de Dios y quiero hablar Palabra de Dios; qué me importa las nalgas de la fulana!". Será porque eso está en mi corazón, será porque eso está en tu corazón y lo que tú hables eso te identifica.
¡De tu boca te juzgo, hombre!, ¡sí señor!. No venga como sepulcro blanqueado, porque la vista de Dios pasa a través del mármol y mira adentro que hay huesos de muertos. Sincérate con Dios alguna vez en tu vida y vas a aprender a ser cristiano. Si hasta ahora no lo haz sido, en el último minuto sé un cristiano; si toda la vida haz manufacturado hipócritamente, ahora sé sincero y sincera ante Dios, y el último minuto te va a valer por toda la vida.
¡No ves que Dios te da la oportunidad!, conviértete a Dios ¿amén?, y sé sincero ante el Señor. Porque los mismos demonios que estaban allí, están acá; obrando la misma manufactura, la misma bajeza, la misma indignidad.
Pero eso mismo identifica al Dios vivo; porque entre más tinieblas más brilla una lucecita.
¿Por qué usted va al campo, hermano, y le parece que las estrellas brillan más, que están más cerca de la tierra, se ha dado cuenta de eso?.
Usted váyase allá a la luz y mira para arriba, las estrellas apenas brillan. Pero váyase al campo, parece que el cielo bajo, las estrellas brillan más, su luz irradia mejor. A mayor oscuridad más brilla la luz.
Así que entre más bajezas hay, más se revela la altura de Dios, ¡amén!. Hijo del Señor, esto es lo que nosotros tenemos que hacer.
Mire, no puedo quedarme calmo cuando el diablo quiere destruir el valor de esta Palabra, cuando yo veo al diablo tratando de destruir el valor de la Palabra, cuando yo veo al diablo tratando de destruir el valor de la Palabra, no puedo quedarme quieto, es una furia por dentro que me viene, es algo que me descompone por dentro. Porque ese es el mero diablo desde Edén hasta el rapto. Siempre disfrazando la Palabra con argumentos. ¡Diablo inmundo!, pero vas siendo ahora descubierto, ¿lo ve?.
Ahora el profeta dice... volvamos entonces –yo digo – a los efectos físicos del diablo en las vidas.
Observe – dice el profeta – muchas veces un cáncer se solapa, se esconde de tal manera que no se descubre ni siquiera con los más adelantados instrumentos médicos. ¿Sabe por qué?, porque siendo un espíritu del infierno, está acostumbrado, es su labor ser imitador. Y él trata de imitar a un tumor benigno, sabiendo que es un maligno cáncer de muerte ¿no?.
Ahora, nosotros conocemos el origen y sea este del que sea, hermanos, que Dios levante gente que tengan la unción del Espíritu, para que vengan en esta hora a sacar de raíces estos demonios de las vidas.
¿Cuál es el origen de estos demonios?, el origen es un espíritu del infierno. Todos los efectos del cáncer, tuberculosis, úlceras, tumores, cataratas y cuántas otras cosas, tienen su origen en el infierno.
La epilepsia tiene su origen en el infierno y la he nombrado en esta noche para decirle algo: "todo lo espiritual, tipifica lo material"... entonces, este ataque de demonios que hace que un cuerpo ruede por el suelo, se retuerza, eche espumarajos por la boca, está tipificando lo que sucede en el espíritu de ese ser ¿no ve? Así que esa persona está completamente descontrolada en su interior por esos demonios; por eso rueda de un lugar a otro de un brazo a otro, de cama en cama – si es mujer – hablando bajezas de la manera más inconsciente.
Ni siquiera se da cuenta del mal que hace, le parece que todo está bien, que nada tiene para avergonzarse. ¿Por qué ? porque está dominada por estos espíritus de infiernos. ¿Lo comprende?.
Por eso dije que la epilepsia tiene su origen en el infierno. Ahora, yo sé que la ciencia médica le puede decir que es hereditaria, pero de igual, eso no quita que su origen sea demoníaco y que sus raíces estén en la morada de satanás.
¿Ve lo que pasó con el rey Saúl?, ¿de dónde vino ese espíritu que le producía los ataques de epilepsia? Del infierno. Si señor, de allá vino sobre él. Ese es el lugar donde mora este demonio.
Y todo poder de demonios que se manifiesta en los cuerpos, viene del infierno. Su origen es espiritual y así es como debe ser tratado por la novia. Con el espíritu de Aquel que es más poderoso que todos los diablos juntos.
Ese poder se lo ha dado Dios a su novia y ella hará bien en usarlo para deshacer las obras del diablo.
|