"El Conocimiento"


Rvdo. JULIO ALVARADO F.                              
Santa Cruz, Domingo 19 de febrero de 1995
(en la mañana)

He iniciemos el Estudio, el último texto que citamos, fue el libro de Job 21:14.

"Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, porque no queremos el conocimiento de tus caminos"

Es un texto demasiado fuerte, es un texto que parece que no tuviese realidad, pero fuerza es decir que tristemente se cumple en más veces de las que desearíamos que se cumpliera.

Hace un tiempo atrás, hemos tenido muchas tiranteses, hasta un poquito de resistencia, con algunos de la iglesia, más mujeres que hombres, porque participaron en fiestas que estaban reñidas con enseñanzas, con el mensaje, con la práctica de nuestras vidas y conmigo.

Se fueron, porque era un matrimonio, porque eran amigos, porque eran amigas, porque había estado en la iglesia, pero era gente impía y nosotros no caminamos con esa clase de gente, máxime cuando está dicho: Donde el Señor no vaya, usted no debe ir, así sea con los ángeles al cielo, usted no debe estar.

Si El no está, no importa que se caiga el mundo, ¡No está El!, ¡Yo no voy a estar!, pero hubo unos cuántos de aquí que sí quisieron, y cuando empezaron a sentirse incómodos en la iglesia, encontraron argumentos para defenderse, encontraron argumentos para justificar su actitud.

Esta gente cumple Job 21:14 "No queremos tus conocimientos, tus caminos no nos interesan" , nos interesa lo que nosotros pensamos, lo que nosotros sentimos, lo que a nosotros nos parece bien.

Y llegaron a preguntar: ¿Por qué pues?, ¡Yo no le veo nada malo!, un montón de gente de la iglesia; se cumplió esto y todavía corren por ahí los escándalos y las cosas.

¿Por qué lo hicieron?, porque le dijeron a Dios, al mensaje, a mí: ¡Qué me importa lo que diga!, ¡Qué me importa lo que enseñe!, ¡Qué me importa lo que le guste ó no le guste!, ¡Yo hago lo que a mí me parece!, y así es como se vive.

Ahora, no parece real hermano, que se cumpliera en nosotros a ésta altura, tantas de éstas cosas, pero yo le aseguro que si en ésta mañana al terminar el culto, hay gente que ha venido con el propósito que están fuera del mensaje, cuando termine el culto, del mismo modo van a practicar las cosas que vinieron a hacer, aunque están fuera del mensaje.

Esa gente que actúa de esa manera, es gente que le dice a Dios… ¿Quiere leer el texto de nuevo?, Job 21:14.

Hay aquí, en la iglesia, algunas Maestras, tres ó cuatro son las Maestras que hay aquí ahora, y tienen diferentes materias, y enseñan en diferentes grados, cursos.

Siempre hay alumnos y alumnas que saben más que las Maestras, ó el Maestro, y que de ninguna manera quieren hacer lo que éstos enseñadores les dicen que hagan; practican y hacen lo que les da la gana, hasta que por fin el maestro, la maestra, dice: Para qué me preocupo si no quiere aprender, entonces lo deja librado a su suerte, ¿se perjudica el maestro ó la maestra?, ¡No!, se perjudica el alumno, y eso es lo que sucede con la gente de la iglesia que cumple Job 21:14 - se perjudican ellos - venga a mi caballito de carrera.

Cuántas veces los muchachos, las muchachas, le he dicho: Oye, no, no enamores con él, no con ella, no, no es bueno, tiene la carita linda, tiene un lindo físico para allá, tiene para acá, pero ¡No lo hagas!, de 100, 110 no me hacen caso, no me oyen, siguen metidos en sus cosas, esa es la gente como Job 21:14.

Le cito dos ejemplos; ¿Y qué de las contiendas del hogar?, ¿Qué de las ofensas de hijos, hijas a padres?, ¿Qué de los atrevimientos de los hijos a los padres?, ¿Qué de las insolencias?, ¿Qué de las continuas peleas e incomprensiones entre marido y mujer?.

En la iglesia, en el mensaje nosotros enseñamos, pero yo le aseguro que en ésta mañana, no faltaron quiénes, le dieron para su grito a sus padres, y están aquí en la iglesia; ¡Qué importa lo que dice, puéj!, y se levantan y se revuelven horrorosamente; Esa es la gente que cumple Job 21:14, gente que dice: ¡Apártate de nosotros, no queremos el conocimiento de tus caminos, no nos interesa!, ¡Queremos seguir haciendo lo que nos da la gana!, Y ahora no es tan difícil comprobar, que hacemos lo que nos da la gana, y que echamos a un lado a Dios, no ve?.

Ahora, pero en nosotros no debería cumplirse la parte negativa de la palabra, sino la parte positiva, ¿verdad que sí?, no debería ser la parte mala, si no la buena, pero ¿Por qué la gente, no oye a Dios?, porque cumple Job 21:14 - "Apártate de nosotros, no queremos el conocimiento de tus caminos, queremos seguir haciendo lo que nos da la gana", ¿no le parece correcto?.

Yo le llamé la atención a una señorita, que tengo aquí en la nave central, le dije: ¿No te parece que, no te prestigia, no te levanta, el que te dejes manosear por cualquiera, que quiera hacerlo? - No le veo nada de malo, ¡no sé!, ¿Te parece correcto?; Esa opinión la comparten muchas otras también, pero ¿Es correcto?, y ¡lo sigue haciendo!, ¡lo sigue practicando!; entonces cumplen Job 21:14.

Nosotros deberíamos decirle al Señor: "Dame un conocimiento mejor, que honre y levante mi vida, que prestigie mi caminar, que me eleve, que me dignifique, no que me rebaje".

Hay como un proverbio español que dice, (no lo tome al pie de la letra, porque no le vayan a empezar a practicar): Un ladrón pasa por un Señor, ó puede pasar por un Señor; Pero un Señor borracho pasa por un pobre diablo.

Cuántas veces yo les he dicho a todos aquí: "Aquel que ha sido alguna vez dominado por la bebida, no debe ni mirar la botella" y, ¿Por qué lo sigue practicando?, porque cumplen Job 21:14, "Apártate, no queremos el conocimiento de tus caminos", a mi me gusta empinar el codo, (Yo levanto una mano, porque ésta otra, de tanto decir: Salud, me duele), porque hay un cumplimiento de la palabra, que no se practica, se apartan del camino del Señor, se apartan del conocimiento del camino, porque no les interesa, quieren seguir haciendo lo que les da la gana.

Y, aquí hay un montón de padres, ¿Qué hacen los padres, cuándo al hijo se les dice una vez, dos, tres, cinco veces, y no obedecen?, ¿Qué hace el padre?, - Toma dos alternativas; Lo corrige ó lo deja hacer lo que le da la gana. Si lo deja hacer lo que le da la gana, va ha criar a un bandido, ó va ha criar una carne de corrupción, si es hombre ó mujer. Si lo corrige, hace bien, pero al muchacho no le gusta.

Cuántos padres aquí les he dicho: Oye, la Biblia dice que es vergonzoso para el hombre dejarse crecer el cabello. ¿Cuántas "Mujercitas" u hombres, que no sabemos clasificarlos en qué sexo están, andan con una melena de padre y Señor mío?, esos cumplen Job 21:14, ¿Entiende cómo es?. O sea que son personas que no quieren el conocimiento del camino del Señor, porque no les interesa, quieren seguir viviendo y haciendo, lo que les da la gana.

Recuerdo una experiencia muy amarga, está la hermana Brimilda aquí, andaba muy enferma, estaba delgadita, nunca la había visto tan delgada, ella es siempre gordita, ¿no?, desde cuando la conozco yo, desde cuando la ponía en mis rodillas, todavía no sabía caminar, ni sabía hablar, siempre ha sido gordita, desde que era chiquitita, pero estaba tan delgadita, tan así, que venía al culto y se desmayaba, comenzaba a sudar y se salía por ahí a la cama; Un día le dije: Deja tu vida en las manos de Dios, que el diablo no sea el dueño de tu vida, y le eché una reta de Padre y Señor mío. Se enojó el padre y se enojó ella, pero ella comenzó a reaccionar y dijo: Aunque me dolió y aunque me da rabia El tiene razón, ¡Se sanó!, el padre más duro, más viejo, más testarudo, más burro, nunca ha entendido!, y sigue nomás ahí, aunque está mejor ya, ¿no? ¡Ya!, casi, casi, - Tanto darle palo, el burro se ha ablandado.

Ahora, usted tiene que entender que hay personas que no quieren los caminos del Señor, y eso pasa en todas las iglesias.

Señores Pastores, ustedes que están aquí como Pastores, creo que vi a Pio por allí, y ahí está Lorgio, que son Pastores de nombre, porque no tienen rebaño, y ningún hombre que no tenga rebaño y ningún hombre que no tenga rebaño puede llamarse Pastor. Bueno!, pero ustedes saben, en todas las congregaciones, hay gente así, que no les gusta someterse a Dios, no les interesa los caminos del Señor. Pero una cosa que debe usted entenderla de una vez y para siempre, todo el que tiene el Espíritu del Señor, obedece la palabra, usted tiene que entenderlo de una vez y para siempre. Todo el que tiene el Espíritu de El, obedece la palabra, porque Dios lo ha preordenado, con capacidad de obediencia a la palabra, se da cuenta ¿no?, o sea que queda explícitamente aclarado, que aquel que no quiere vivir la palabra y que dice: No me interesa el conocimiento de tus caminos, es porque no tiene el Espíritu de Dios, ¡No lo tiene!, porque es genuinamente así.

El que no Obedece la palabra, no tiene el Espíritu de Dios, ¿de acuerdo?.

En una oportunidad me llamó a mi, una de las hijas del hermano Mario Solíz; Mire, llegó mi padre aquí, apenas camina mi padre, ¿Cómo usted lo deja salir de la casa en ésta condición, no tiene conciencia, no tiene corazón? y me echó una reta de Padre y Señor mío; la hija, ¿no? - ¡Bueno!, Yo la escuché y le dije: Niñita, te hago un desafío, ¡Deja a tu padre un día quieto en casa, y si logras, yo te prometo comprar una silla de ruedas, atarlo con correas y dejarlo quieto a tu padre, - Al medio día, estaba en mi casa; No había sido capaz de sujetarlo, ¡Nada lo había sujetado!, y nada lo sujeta, nada lo deja quieto, y yo he peleado con él años, para que el hombre se quede tranquilo, se quede calmo, ¡No Señor!, como tiene talón con ruedas y las bolillas de las ruedas aceitadas, de mañanita se escapa para que yo no me dé cuenta que ha salido.

Ahora, fíjese usted, nosotros todos tenemos capacidad de obediencia a la palabra, si tenemos el Espíritu de Dios, aunque sea Mogro ¿no?.

Mire, tengo que hacerles una confesión, veo al Director del Coro de Cochabamba y a la esposa, ¡Que Dios les bendiga!, Tengo que hacerles una confesión; Yo he perdido y estoy perdiendo 12.000 dólares, que no sé cómo voy ha arreglar para pagarlos, por no haber oído a mi compañero.

Compré un lote y como era amigo de Nancy, el dueño del lote, no hicimos escrituras, no va ha pasar nada hombre..., mi amigo, ¡No hicimos escrituras!, pasó un año, pasó dos, después ese lote se lo transferimos a los Esposos Mogro Aguilar, y un día cualquiera, me llega una notificación, que están rematando el lote sin escrituras.

Mire hermano, y empiezo a luchar para arriba y para abajo, para allá y para acá. Si usted me presenta un documento que diga que usted es el dueño, a lo mejor podemos transar, dijo el Banco, pero usted no es dueño, el dueño es éste sinvergüenza que nos debe, y ... ¡Bueno!.

Yo perdí eso, no me acuerdo cuánto me dio la hermana, no me acuerdo, voy a hablar con Antonia, tengo mis dudas, pero de todas maneras, mi compañero me dice: Le vas a devolver el dinero que ella te dio, y yo le dije: Yo no tengo la culpa, ¡Claro que tenés la culpa!, primero: Yo desobedecí, cuando me dijo: Hacé escrituras, ahora le desobedecería si no le quiero devolver el dinero a la hermana; Pero una desobediencia ¡Basta caramba! ¡Uhm!.

Ahora, fíjese el que paga las consecuencias de la desobediencia no es Dios, si no soy yo, ¿verdad que si?.

Entonces pues hay que aprender a oír a Dios, cuando dice algo, aunque a nosotros no nos guste ¡Hagámoslo!.

Yo tenía que ir ésta semana, con una hermana, ahí en la mañana a ver una situación allí, para arreglar algunas cosas, mi compañero me dijo: ¡No, no vayas!, la hermana puede estar enojada, pero yo no voy a desobedecerlo.

Ahora, ésta es la cosa, el que obedece toda la palabra, indica que tiene algo que lo capacita para obedecer, y es el Espíritu de Dios, porque es una cosa fea ¿verdad?, Job 21:14, es una cosa fea, que lo practican muchísimos de aquí de la iglesia, aquí en la mano izquierda, por ejemplo, aquí en ésta nave, hay un montón.

Yo los miro ahora y digo: A éste le dije que no, a éste le dije que sí, a éste le dije esto, a éste ... tiene cosas torcidas y ahí andan, como barco sin velero.

Pasémoslo, y pasemos a un texto que me encanta citarlo por su contenido, en el Libro de los Efesios hermanos, por qué no vinimos antes, me estoy saltando 1,2,3,4,5,6,7,8,9, textos, no es posible, ¿no?.

Vengamos a un texto acá en Isaías en el capítulo 53. Isaías 53 en el verso 11, yo creo que es uno de los textos que llenan mi alma, léalo, Isaías 53:11, dice:

"Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos".

Y yo tengo aquí a ese texto, una expresión en Griego, que diría: ¡Bravo!, ó ¡Dio en el blanco!. "Vera la aflicción de su alma y quedará satisfecho", hermanos, la gran mayoría de los humanos, en algún momento de nuestras vidas tenemos aflicción en el alma, por experiencias personales internas, por experiencias personales externas, ó por lo que sea, pero hay momentos en la vida de todo predestinado, ó para hacerlo más cerrado el círculo, en que el alma tiene aflicción - Yo le diría que es necesario, pero la cosa es saber, si la aflicción que sufrió, que vivió, que le hizo desear morir, que era mejor tomar veneno, tirarse a las ruedas de un auto, tirarse un tiro, cortarse las venas ó que le diera un ataque y se muriera, ó que se volviera loco, esa aflicción que está más allá de todo argumento, de toda explicación, creo que la mayoría de los predestinados hemos tenido, la cosa es saber si esa aflicción le dio alguna satisfacción... me voy ha aclarar.

Hay personas que viven muy afligidas, porque con el transcurrir del tiempo les ha alcanzado el error, el equívoco ó el pecado que cometieron.

Por ejemplo (no puede suceder hermano Terán así que présteme su nombre). Yo le dije al hermano Terán, (no puede suceder es un ejemplo nomás), le dije al hermano Terán: Hermano Terán, no te cases con Teófila, y el hermano Terán, enamoradísimo de la Teófila se casó nomás; pasó el tiempo, la Teófila le hizo zamba canuta, y usted se convirtió en un pobre afligido, atormentado ser, que anda con el alma triste y afligida, ¿Qué provecho puede sacar de eso?, si está cosechando lo que sembró, no es más que la cosecha de la desobediencia, por haberse seguido, encaprichado, encamotado con la Teófila, ¿no?, ¿Por qué lo hizo?, si no debería hacerlo. le dije que ¡No!, se hubiera librado de mucha aflicción. Y dijo el apóstol Pablo, que el matrimonio es aflicción de Espíritu y el reposo del Espíritu es el alma, ¿Por qué lo hizo?, ¡si le dije que no!.

Entonces, no se puede hacer muchas cosas por esa persona, va ha vivir en aflicción de Espíritu y no va ha sacar ningún provecho, ¡Uhm!, ¿Por qué?, porque está cosechando la burrera de haber desobedecido y haberse encamotado y encaprichado con Teófila, ¡Uhm?. Bueno, no puede suceder porque usted es un soltero aquí, más difícil de agarrar.

Bueno, ahora muy bien, ésta aflicción del alma, quizás no dará ningún provecho, ¡Por qué fui tan burro!, ¡Por qué no le oí!, Ahora tengo que pagar las consecuencias!, no va ha sacar nada en limpio, se va ha empobrecer y va ha ser cada día peor.

Pero hay otra aflicción del alma que sí da satisfacción; Tenemos por ejemplo, algo que no puede ser también, a la hermana Sofía, no puede ser, es un ejemplo nomás, no se lo vaya a tomar en serio, ni tampoco su mente vaya a desvariar, si no que es sólo un ejemplo; La hermana Sofía, tiene aflicción de su alma, porque tres de sus hijas, se descarriaron, se desbandaron, fueron madres solteras, hicieron burreras, y su alma se afligió y comenzó a orar a Dios y a llorar en la presencia del Señor, y ha afligir su alma en la presencia del Señor, hasta que las hijas un día cualquiera reaccionaron, pidieron perdón, se arrepintieron, volvieron al camino, a la senda correcta.

La aflicción de su alma le dio satisfacción, eso es lo que tiene que hacer toda madre y todo padre, la hermana no es madre, es soltera nomás, no ha tenido nunca hijos, por eso es que no puede ser; pero digo esto para ejemplo del resto.

La aflicción del alma que sí produce satisfacción y todo padre y toda madre debe clamar por sus hijos, especialmente cuando se sale del camino y cuando van caminando bien ¡protegerlos en el camino!, para que caminen recto, y no se desvíen.

Esa aflicción del alma da satisfacción, me capta cómo es?. Miró la aflicción de su alma y quedó satisfecho, ¿Cómo no?, si por causa de su aflicción salvó a toda su familia, rescató su hogar, ¿Me capta cómo es?, a causa del clamor de su alma, del clamor continuo a la presencia de Dios, rescató su familia, enderezó su hogar, la barca que estaba a punto de hundirse ¡la encaminó!.

Hay hijos e hijas en ésta iglesia que han llorado y clamado por sus padres, ahora los tienen aquí, vio la aflicción de su alma y quedó satisfecho,¡Oh Dios, danos más gente satisfecha por la aflicción!.

Yo voy a decir que en ésta mañana tengo alguna satisfacción, porque he afligido mi alma durante muchos años para ver ésta congregación y las demás congregaciones a través del país y de todas las congregaciones a través de América, que van creciendo, creciendo y creciendo. La aflicción del alma dio satisfacción, ¿Me entiende bien?.

Por eso digo yo, hay que aprender a leer la palabra del Señor, ¿verdad?.

Entonces, muchos de ustedes ¡Aprópiense de esto, en ésta mañana!. Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho.

Afligir su alma por su familia, por sus amigos, por los que ama, es una buena cosa,

Pero hay otra aflicción que nadie debería dejar pasar, desde el más chiquitito, hasta el más anciano, ésta aflicción que nadie debería dejar pasar, ni el más antiguo de la iglesia, ni el más nuevo que está aquí, afligir su alma para perfeccionar sus caminos.

En forma personal, ¡Oh Dios!, no me gusta la vida que llevo!, he cometido muchos errores en mi vida, uno por porfía, otro por cabeza dura, otro porque me gusta hacer el mal, otro porque no he podido hacer mejor, y ahí comienza afligir, porque quiero mejorar mi camino. Esta aflicción del alma dará sus frutos y quedará usted satisfecho porque Dios responde al que le busca.

Citemos por ejemplo a los Coristas, si ellos hubieran amado el cántico, el canto, la alabanza, el Coro, y hubieran afligido su alma, usted cree ¿que no tendríamos Coro en la iglesia otra vez?, Dios hubiera oído, nos hubiera obligado a hacer cualquier cosa. Pero no hay un sólo corista que afligió su alma por el Coro, ¡Ni uno sólo!.

Perfeccionar nuestra vida por la aflicción de nuestra alma que nos dejará satisfecho ¡Ayúdanos Señor!, verdad?; A seguir mejorando nuestra condición ante tu presencia, no ya en familia, si no en forma individual.

¿Quién de nosotros hermanos, no necesita perfección?, ¿Quién de nosotros no necesita mejorar?, hay muy pocos pajaritos, pajaritas que viven su vida así nomás y no les interesa, pero la gran mayoría queremos ser mejores.

Y ahí yo vendría a lo que dijo el hombre de la Biblia: "Yo afligiré mi alma en la presencia de Jehová" ¡Si Señor!, para mejorar mis caminos, para superar etapas, esa aflicción del Espíritu, nadie debe dejarla pasar, a menos que sea momia, las momias no reaccionan, pero lo que queremos: ¡Yo no quiero seguir así!, ¡Yo no quiero seguir ese camino!, ¡Quiero mejorar cada día!, ¡Señor, estoy haciéndolo bien, pero quiero hacerlo mejor!.

Esa aflicción del alma hará que nuestras vidas hermano, adquieran satisfacción.

Entonces, fíjese usted hermano, cómo en éste hacer podemos nosotros usar lo que para muchos es malo, usarlo para nuestra bendición, La aflicción del alma, eh?, y es bueno afligir el alma, por los pecados.

El Señor Jesucristo se afligió, se afligió de tal manera, dice la Biblia que: Gruesas gotas de sangre caían de su frente y no era por El, no era por El, porque El no tenía ni sombra de pecado, era por todos nosotros. Señor Jesús, puedes estar satisfecho, ¡Esa tu aflicción me dio a mi la Eternidad!, ¿Capta cómo es?, la aflicción de nuestra alma puede dar fruto de satisfacción, y cada uno debería ponerlo en su alma.

Vengamos al resto del texto?, y dice:

"Pero tu conocimiento justificará a mi siervo justo, y llevará las iniquidades de él".

Yo tengo anotado: Sin conocimiento no se puede lograr, por su conocimiento mi siervo justo..., "Justificará mi siervo justo".

¿Sabe hermano?, hay alguien que me ama, y anoche fue citado en una forma magistral. La gran mayoría de nosotros tenemos cosas que no hemos podido vencer, y que pese a todo nuestro buen deseo, a nuestras buenas intensiones, a veces hasta nuestras decisiones bien hechas, nos vemos destruidos, porque esa nuestra debilidad nos vence.

Citemos por ejemplo, ¿me presta su nombre Juan Cuellar?, ¿Cuánto perjuicio puede causarle a la fe del hermano Juan Cuellar, que él se duerma en los cultos?, porque la persona que se duerme en los cultos no recibe nada de Dios; Caso Juan Cuellar, caso Zenón, caso de muchos otros. Se duermen en los cultos, ¡No reciben nada de Dios!, ¡Todo lo pierden!, ¿Quieren hacerlo ellos?, ¡No!, y luchan, pero la debilidad los vence, ¿eh?.

Ahora, va ha llegar el momento de los premios, del ajuste de cuentas, y éstos hermanos por haberse dormido en los cultos, van a ser juzgados, porque los que se duermen en el culto, desprecian a Dios, la palabra del Señor dice:

"Mirad que no menosprecies al que habla, porque si la palabra dicha por los ángeles fue firme, y toda desobediencia tuvo su justa paga de retribución, ¿Cómo escaparemos nosotros?.

Todo el que se duerme en los cultos hermano, hermano, hermana, hermano Guido, hermana Nilda, comete pecado, que Dios no perdona. ¿Pero quieren practicar eso?, ¡Nadie lo quiere!, pero es la debilidad, la debilidad de la mente, la debilidad del cerebro, la debilidad de los nervios, ¡Qué se yo!, que actúa en esos, y éstos hermanos, cuando llegue el momento de la rendición, van ha ser juzgados. Pero ahora actúa la palabra, por el conocimiento que yo tengo los voy a justificar a ellos y le voy a decir a Dios: ¡No los castigues, no los juzgues Señor!.

¡Gracias a Dios!, por la gente que está viniendo sin que yo las llame, toda esa gente que está viniendo es gente que se duerme en los cultos, ¡Para ser justificados!, ¡No los castigues Señor!, ¡Son los débiles de ésta iglesia!, ¡Son mis niños!, ¡que no tienen más capacidad!, ¡No los juzgues Dios!. Por el conocimiento que tengo los cubriré a ellos, ¡Aleluya!, ¿Puede captar eso?.

Fíjese, por su conocimiento justificará mi siervo justo. ¿Sabe?, eso lo vamos a ir llevando más adelante, pero quiero hacer un paréntesis, le iba a pedir a uno de los Pastores que hiciera una oración, pero ninguno de los Pastores ha captado debidamente la intensidad de esto; Así que voy a pedir algún otro hermano, por ejemplo a Mario, que haga una oración de Acción de gracias.

Esto no estaba incluido en el culto de ésta mañana, pero soy obediente a la voz de mi compañero; Hermano Mario es por ti, hermano Didimo, hermano Hurtado, hermano Tatín, hermana, hermana Dina, creo que son todos esos, este..., también tu hijita Taborga, tú también, digan conmigo: ¡Gracias Dios por tu bendición! (canta el Señor). Sólo los nombrados ¡Gloria a Dios!. Bueno es estar en el Espíritu y ser receptivo a la palabra. Así aprovechando el momento.

Si usted tiene alguna cosa buena, si usted tiene algo en qué afirmar su entereza espiritual, moral, por su conocimiento justifique a otros, habemos muchos que estamos caminando torcidos y necesitamos de los justos, ¿no?, ¡Cúbrannos!, ¡Justifíquennos!, "Por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos".

Y esto que voy a decir ahora, tampoco estaba incluido en el culto. ¿Cuántos se consideran con suficiente justicia para venir bajo mi ministerio y ser justificado?, "Por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos", hay muchos que se consideran con capacidad para justificar, esto no estaba incluido en el culto de ésta mañana, ¡Aleluya!.

¡Yo empleo, ésta justicia mía para cubrir a los débiles!.

¡Padre Querido!, me he sentido tán sólido, que todos juntos, con ésta solidez para cubrir a los débiles, Padre mío ¡Aleluya!, te agradezco tanto éste culto, te agradezco tanto ésta oportunidad. Dios si no hubiera más nada que hacer en éste culto, ¡Hemos ganado ésta mañana!.

Y termino el texto, diciendo lo que ya estamos imaginando ¿No ha sido perdonado?, ¿No ha sido limpio?, ¡Ha sido cubierto y justificado!. Pero el texto no termino ahí.

"Y llevará las iniquidades de ellos"

Mírenme, como dijimos en el culto del martes, creo. Mírenme acusadores, mírenme todos los que ven tanto mal en mi pueblo, mírenme los que ven tantas bajezas aquí, inmundicias, iniquidades en mi, mírenme, y me voy a acercar y les voy a decir: Estoy lleno de bajezas, de mentiras, de engaños, de carnalidades, de falsedades, de hipocresías, de robos, de contiendas, de malas palabras, de suciedad, de mentes corruptas, estoy llenito de la cabeza a los pies, ¡Llevo las iniquidades de éstos!.

Las críticas de ellos ¡Tirenmelas!, la frialdad y la indiferencia de hombres y mujeres han sido quitadas, ¡Mírense!, ustedes están limpios y justos, sin manchas, sin arrugas, así que hagan lo que dice una partecita de un libro de la vida de Jesús. Se paró ante la multitud y les dijo: Al ladrón, al asesino, hay que matarlo a pedradas, tiren piedras hasta que me maten ¡Háganlo! ¡Háganlo!, al malo, al perverso, al falso, al hipócrita, hay que pegarle ¡Péguenme!, porque yo llevo la maldad de todos éstos.

Como he dicho últimamente, Soy tan malo y tan ruin ¡Apártate de mí!, ¡Apártate de mi!, porque soy perverso y malo, soy bajo, carnal...

Me queda tiempo todavía del culto, para seguir con el culto (les dejo un ratito a Gary).

Quiero con ustedes ir al libro de Habacuc, solamente para citarles el texto. Habacuc 2:14.

"Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar."

Les cito el texto sin comentarios, allí en el libro de 1º de Corintios, en el capítulo 8, en el verso 1, hay un texto que me interesa., 1º de Corintios capítulo 8, verso 1, léalo cualquiera de ustedes, por favor, eso precisa comentario.

"En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica"

"El conocimiento envanece", por supuesto hablamos de dos clases de conocimiento, pero hay una cosa que no se puede dividir, El amor, y sería bien bueno entonces, que a lo mejor nosotros no juntásemos conocimiento pero sobre abundase en amor.

Vamos al libro de Colosenses, vayamos al capítulo 1, del libro de Colosenses y léame alguien hermanos, de los versos 9; Colosenses 1 de los versos 9.

"Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,…"

Cómo me interesa esto, habemos muchos de nosotros hermanos, que tenemos un bajo conocimiento de los propósitos de Dios y los ignoramos, eso no se puede ni controvertir, es una realidad, una axioma, ¿Qué hemos hecho con ese conocimiento?, ¿pavonearnos como pavos reales, hacer ver a los demás que tenemos más amplio conocimiento y que nos manejamos con más maestría, los conocimientos del mensaje?, ó bueno, éste pobre, qué más se puede esperar de él?, ¡No tiene más capacidad, ni estudio que yo tengo!.

Habemos quiénes tenemos más amplio conocimiento del mensaje, pero una cosa correcta que podemos hacer, es seguir el ejemplo del Apóstol Pablo: "Desde que yo tuve conocimiento, desde que oí esto, me he dedicado a farsantear con éste conocimiento", ¿Hum?, "¡No he dejado de orar por todos ustedes!", ese es un buen consejo. "Desde que tengo conocimiento", porque Dios le haya mostrado, porque Dios le haya revelado a los que él haya querido, ¡No debe emplearlo para envanecerse!, si no ¡Oh Dios, mi humilde conocimiento, lo que me ha hecho a mi como soy, ¡dáselos a ellos!, "No he cesado de orar por ustedes, para que seáis llenos del conocimiento", ¡Qué inmenso, hermanos!, imagínese usted, imaginémonos todos, ¿Qué hubiera pasado, si con todo el conocimiento

que tengo del mensaje, y todo el conocimiento, yo me lo hubiera callado, yo me lo hubiera guardado, y me hubiese hecho vano, hubiera andado farsanteando por ahí?, ¿Dónde estaría usted?.

Entonces, necesitamos seguir el consejo del apóstol Pablo "Desde que lo oí, no he cesado de orar por ustedes, para que seáis llenos del conocimiento de su voluntad" y éste debe ser un buen clamor en cada uno de nosotros, los que hemos crecido, para que los demás adquieran conocimiento, y de ninguna manera emplear éste conocimiento para mal, ni para el mal nuestro, ni para el mal de los demás, sino por el contrario, ir a las plantas de Dios, para que cada vez que El nos abra el conocimiento, seamos nosotros más edificados, ¿verdad?.

"Y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría e inteligencia espiritual,…"

Eso tiene una razón de ser, ¿sigamos leyendo?, lea por favor.

"Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto de toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;…"

Fíjese, ¿Qué oración, No?, yo creo que ahí desaparece egoísmo, ahí desaparece cualquier cosa, que no le sea agradable a Dios, ahora, "Yo oro continuamente por ustedes, para que sean llenos del conocimiento de su voluntad, para que andéis como es digno, agradándole a El en todo", creo que es un gran deseo del apóstol, que podríamos imitar, que podría ser una premisa en nuestras vidas hermanos.

"Agradándole en todo, llevando frutos en toda buena obra, creciendo en el conocimiento de Dios", Ahora si me pongo a desglosar éstos textos, no voy a llegar a lo que quiero, así que voy a leerlo sin muchos comentarios.

"Fortalecido con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para que en toda paciencia y longanimidad, con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los Santos en luz"

Y esa es la finalidad, no todos hemos tenido la suerte de recibir una herencia jugosa, porque nuestros padres han sido millonarios, que han acumulado riquezas para dárnosla, porque el padre acumula, acumula, no lo acumula para dárselo por allí, hay muy pocos hombres que reparten lo que han acumulado con trabajo, con aventuras y en cosas extrañas, extra-hogar, extra-familia, la gran mayoría acumula para darle a los hijos, y muchos de nosotros, no hemos tenido la suerte de recibir una herencia jugosa. Pero aquí hay una herencia y la oración es que seamos todos llenos del conocimiento de su voluntad, para agradarle a El, ¿Cómo?, practicando las buenas obras, para recibir la herencia y la herencia es nada menos que ésta: "Que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz".

Ahora, nos hizo aptos, estamos preparados, estamos aptos para recibir la herencia de los santos , y la herencia de los santos hermanos, no es mantener la santidad si son santos, si no es vivir la eternidad en santidad y en gloria, "Esta es la herencia de los Santos en luz".

Ahora, cuando hablo así, de repetido no surte ningún efecto, ¿pero qué?, porque si nosotros somos invitados a un velorio, ahí está el muertito adentro, y es un acto para dividir la herencia de los Santos, ¿eh?, en vez de llorar al muertito ahí, decirle como el Maestro ¡Talita kamuy!, ¡A ti te digo, levántate!, la herencia de los Santos es la Eternidad, y la oración del Pablo es que nosotros vivamos de tal manera que estemos aptos para vivirla.

Mucho se ha comentado, y está siendo el tema obligado de predicación: Llegó todo a su fin, yo me voy a Israel, y después de Israel todo se acaba, ¿Cuántos de ustedes están haciendo planes?, cuando El se vaya yo voy a hacer esto, yo voy a hacer lo otro, yo me voy a quedar aquí, voy a ir para allá, para acá, ¡se acabó todo!, ¡ya para qué!. Como los apóstoles hicieron con Jesús. Pero qué si mirándome a los ojos le dijera: ¡Yo no entro sin ustedes!, en vez de tomar el avión que me lleve a Israel, si no los llevo a todos, ¡Prefiero no ir!, por ejemplo, ¿no es esa la palabra?, ¿no es eso algo que Dios nos ha dicho en tiempos idos, cuando ninguno de ustedes sabía que estaba tan cerca esto?, y yo les prometo: ¡Síganme!, yo los llevaré a la Eternidad. y yo les diré, que si no entran ustedes, ¡yo no entraré!.

Yo tengo todo arreglado para salir de aquí, antes de 45 días, ¿Quieren venir conmigo?, y si no pueden venir, ¡No va ninguno!, porque ó cumplimos la palabra ó seremos falsos, ésta es la herencia de los Santos en luz, por eso es tan importante lo que dije al principio del culto: ¿Cómo va usted donde El no va?, ¿Cómo hace usted las cosas que El no hace?, ¿Cómo participa de cosas que El no participa?, ¿Cómo tiene amistad con gente que El no tiene amistad?.

Es bueno hablar de fidelidad, pero que esté en usted, "Yo oro para que ustedes practiquen todo lo que es verdad", se me agolpan las cosas para decirles hermanos, y tengo que seleccionarlas a una manera terrible.

Quiero con ustedes leer algunos textos que llenan mi alma, sin muchos comentarios; Allí en 1º de Juan, en el capítulo 2, en los versos 3. 1º de Juan 2:3.

"Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda su palabra, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo".

Sin mucha explicación: "Pero en esto sabemos que andamos en El, en que guardamos su palabra", fuerza es preguntarle: ¿Ha obedecido toda la palabra?, ¿La ha obedecido toda?. Hermanos, cuando Dios sacó a Israel de Egipto les dijo: Asen el cordero. Y no les dijo: Cómete los riñones ó a vos te gusta el hígado, ó mira a vos te gusta la piernita, ó a vos te gusta la costillita bien asadita, de tal manera le echas un poquito de sal y queda riquísima..., Todo el cordero y la parte que le corresponda ¡llega!, la palabra no es: Porque me agrada, ni porque ésta parte me interesa, ni porque ésta me conviene, a usted le conviene mucho que yo sea fiel y resista todas las cosas por usted ¡Huy!, entonces gritamos y decimos ¡Aleluya!.

Porque hallo que Dios dice algo como esto: ¡Lealtad conmigo!, pero yo tengo ahí al hermano Roger, por ejemplo; Me dice: Señor, yo me quiero ir con usted, y todo eso, hay algo que Dios dice que haga: ¿Está obedeciendo toda la palabra?, y cada uno. ¿Inmenso no?, ¿Por qué?, porque nosotros le aplicamos a Dios, y eso es pecador, pecado, le aplicamos a Dios la ley del embudo, El si tiene que cumplir a raja tabla con nosotros, pero ¿Nosotros con El?.

Hay un hombre que me escribió una carta así de larga, hablándome de lealtad y fidelidad, un sinvergüenza, un canalla, pero él en su carta, así larga me habla de lealtad y fidelidad, que da contento.

Y nosotros decimos: ¡Usted prometió!, ¡Usted dijo!, ¡Usted tiene que cumplir!. Sabe usted que un pacto si no se cumple por ambas partes ¿se rompe?, ¿Sabe usted que si hacemos un pacto usted y yo, y usted no cumple el pacto yo no tengo ninguna obligación, el pacto se acabó?, no hay ninguna responsabilidad, y si a El le da la gana de cumplir, es porque El es un caballero más allá de todo lo ponderable, no porque tenga obligaciones.

Si un pacto no se cumple por ambas partes ¡Caduca!, ¡Perece!, ¡Termina!, ¿Sabía eso?, ¡Dios no me ha cumplido!, ¡Dios me ha fallado!, ¿Le ha cumplido usted sin fallas?, si no le ha cumplido, Dios no tiene ningún compromiso.

Y en esto, léame de nuevo esa parte del texto: "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, y guardamos sus mandamientos", "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos" ¿En qué?, en que usted hace lo que yo le digo, aunque a usted no le guste, y de lo contrario si no es así, no hay ninguno solo, para que Dios cumpla lo pactado.

Yo hablaba con uno de los Pastores, que están aquí, con ustedes, ustedes van a saber. Nosotros hicimos un compromiso: Los tres vamos a ser leales, vamos a ser leales como no ha sido nadie, y le decía: Vos no has cumplido, no has sido leal; Un pacto que no se cumple por ambas partes, la escritura dice: No tiene ninguna obligación la otra parte, ¡Se termina!, y podemos comenzar ha argumentar: ¡No!, y como me decía el Pastor: Es que muchas de las cosas que dice, yo no las he dicho, y.... Podemos argumentar, ¡podemos!, si desde que se inventaron los argumentos, nadie queda mal. Pero la verdad es ésta: "Nosotros sabemos que le conocemos, si guardamos sus mandamientos" y no encontrarle defectos.

Y para no hacerle mucho comentario, el final, el último, la última parte, el último texto dice, léalo: "El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo", ¿Qué le parece?, yo no quiero acentuar una palabra; Usted es Licenciado, ¡Ayúdeme en ésta palabra!, "El que dice que permanece anda, debe andar como El anduvo?"; No es ese el sentido de la palabra, si no que "Debe andar" "Debe andar como El anduvo" "DEBER" ineludible, sin argumentos, ¡Bueno!, pero es que... no se puede andar como El, entonces saquemos el texto de la Biblia, arránquele el pedacito, eh?.

Yo hice un compromiso años atrás: Bueno de aquí en adelante no va ha ver "Suyo ni mío", ese fue el compromiso que hice, no va ha ver "Suyo ni mío", salvo por supuesto la ropa interior, las cosas de uso personal, ¿me entiende?, pero lo demás, no va ha ver Suyo ni mío, todo va ha ser de Nosotros, ¿Le gustaría un compromiso así?, ¡No!, esto no va ha ser nunca suyo, ni va ha ser nunca mío, esto va ha ser de nosotros, y una cosa que no podía cumplir, Si Dios nos diera 10 autos, nunca vamos a andar cada uno en su propio auto, por ejemplo, ¿no?.

Puede ser que no sea regla, ¿no?, pero yo estaba haciendo un pacto con ella, ¿no?, bueno puede ser que eso no sea regla, puede ser que sea una cosa muy buena, que ande solita en el auto, sin que lo traicione, pero si tiene marido y anda solita, es porque va la mujer y se la hace a su marido. Así tengamos 10 autos, ¡por qué voy ha andar yo, yo!, ¡Siempre juntos!.

Eso se parece mucho a otro pacto que hizo un caballero con nosotros, ¡Sígueme mis pisadas, y no te dejaré nunca!, "Aunque andes en valle de sombra y de muerte, yo estaré contigo" ¡Caray!, ¡No te voy a dejar!, es más me voy a meter dentro tuyo, ¿no ve?.

Yo no he hecho ningún compromiso con nadie, por ninguna razón, no me gusta andar solo, en muy raras ocasiones, cuando digo: Voy a despiojar ovejas, me voy solo por ahí, bueno, no me gusta andar sólo, yo podría salirme y andar solo, así que digo: Vamos, vamos, ¿vienes?.

Ahora, muy bien, pasó el tiempo y un día cualquiera: ¿Dónde está mi plata?, ¿Cómo?, Digo ¡Mi plata!, ¡Necesito mi plata!, ¿Qué pasa?, ¡Quiero mi auto!, ¡Déme la llave de mi auto!, ¡Necesito salir!, ¿Y el pacto?, ¡Tengo que hacer!, ¡Tengo que ir!; ¿Tenemos que hacer?, ¿Tenemos que ir?, ¿Hicimos un pacto no?.

Si permanecemos ó decimos que permanecemos en El, ¿no es cierto?, tenemos que demostrarlo y ¿de qué manera?, Debemos andar como El. ¿Amén?.

Me llamó una hermana por teléfono, cuando terminó de hablarme le dije: ¿Sabe tu Pastor que me estás llamando?, ¡No Señor!, se acabó, no le contesté, ¡Ese soy yo!.

Ahora, piénselo, Si decimos que permanecemos en El, el que dice que permanece, usted debe andar como El anda, ¡Debe!, ¡Si?, ¿Cuántos están dispuestos?, porque a fuerza de ser sinceros, nosotros despatarramos que da contento, ¿no? y todavía le exigimos a Dios que cumpla con nosotros.

Yo hallo que hay que ser mucho más leales, ¡Yo te fallé!, no tengo excusas y qué podría argumentar, podría dar razones, y a lo mejor, yo salgo con la razón, ¡no quiero!, ¡Yo fallé!, ¿Amén?. Esa es la forma, creo yo de entender la vida de Dios.

Dios va ha cumplir con usted, usted cumpla con El, le he dicho a no sé quien.

Vamos a leer otros textos ahora, Usted tendrá tanto de Dios, como Dios tenga de usted. Dios será tan suyo como usted sea de El. ¡Definitivo!.

Limpiad las cisternas, para que entre más agua, Yo soy íntegramente tuyo, como dice la palabra del Señor, y cantamos a veces: Cuerpo, alma y espíritu, todo tuyo Señor, entonces Dios es todo nuestro, porque no nos queda nada para nosotros, entonces Dios no se reserva nada para El, ¿Amén?, ¿ó no?. Tanto me doy, como El se da a mi ¡Correcto!.

Bueno, vengamos a otro texto hermanos y termino, aunque me queda un mundo de textos.

En el capítulo 3, 1º de Juan, como me gusta hermanos, mirar la palabra del Señor. 1º de Juan 3:1; Cuando yo era chiquito fue el segundo texto que aprendí.

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados Hijos de Dios, por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El".

Vamos a poner énfasis: "Mirad cuál amor" "CUÁL", "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre", me interesa la palabra, "Para que seamos llamados Hijos".

Mire, se estaba muriendo una hermana, y con los últimos momentos de su vida, unas dos horas antes de morir, ella fue a mi casa, agonizando, y me dijo: Dos cosas le quiero pedir, (Voy a decir una nomás, de las dos cosas que me pidió), le entrego a mi hijo, estaba chiquitito, y prométame, prométale a una madre moribunda, que no lo va ha dejar por ningún motivo, en ningún momento, lo va ha sacar, lo va ha votar, prométame que va ha ser su hijo, de aquí en adelante, yo no voy a poder cuidar de él. Miré a la madre, se estaba muriendo y le dije: ¡Prometido!. Ahora, hacer una promesa cuesta poco, ¡Cumplirla es la cosa!, y desde ese día el muchacho entró en mi casa, y por nada, por nadie, en ningún momento, por ningún motivo, jamás ha salido de mi boca ¡fuera de aquí!, ¡No sos mi hijo!, ni va ha salir. Yo hice una promesa y ¡la voy a cumplir!.

Oiga hermana Julia, usted que tiene hijas muy atrevidas, que gritan más que usted, son groseras para hablar, para más yapa son unas porquerías, ¿no?, ¿no?. Hermano Cecilio es ¿así?, ¿Ah?, ¡Huy!, ¡no estaba muerto, solamente estaba durmiendo en el culto!. Oiga usted tiene hijas insolentes, ¿¡Ah!?, no son sus hijas ¿no?, ¿Ah?, hermano Cecilio ¿dejaron de ser hijas suyas, no? ¿dejaron?, ¿no son hijas suyas?.

Oiga hermano Moreno, usted tiene una hija, que es la pata del diablo, no se sujeta a usted, está aquí ahora, no se sujeta a usted, no le obedece ni a Dios ni al diablo, y si usted le dice algo, capaz de gritarle, a tal extremo que usted tiene que quedarse calladito porque sino le pega, ¿Dejó de ser su hija?, ¿Sigue siendo su hija?, y ¿La sigue queriendo?, ¡No fregue hermano!, ¡Eso es ser padre!, ¡Eso es ser padre!, por nada, por ningún motivo, por ninguna causa, deja de ser hijo.

Por eso a esa madre moribunda, le dije: ¡Si, será mi hijo!, por nada, por ningún motivo dejará de ser, ¡Yo quiero un padre así!, "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, de que seamos llamados Hijos de Dios" ¿Puede medirlo?, ¡No!, ¿No le entra?, pero ojala pudiera imaginarlo un poquito, barruntarlo un poquito, vislumbrarlo un poquito.

Si Dios me declaró su hijo, no voy ha abusar de su bondad, ¡No!, voy a ser buen hijo, porque eso está en mi naturaleza, pero por nada, en ningún motivo, por ningún motivo, en ningún momento El me abortará y me dirá: Te desconozco como hijo, ¡No!, ni tampoco El tendrá el valor de decir: ¡Ahí va el mayor de mi mal!, ¡No!. El es mi Padre y yo soy hijo, seguro es que nunca me va ha desconocer, así que voy a ir al infierno, de allá me rescata, por eso cuando El dice: ¡Hay hijo!, ¡Hay hijo!. Mire eso debería servir para empezar a gritar, ¡Me halló como su hijo!, ¡Como su hija!, suficiente para mi.

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, de que seamos llamados hijos de Dios".

Citemos un texto más, 1º de Juan 4:16.

"Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él."

A mi siempre me ha echo chiste hermanos, una exclamación muy sucrense, se la he escuchado a casi todas las sucrenses: “¡Uy!, qué se creerá ésta uña, ésta nigua"; Es una expresión muy sucrense, la he escuchado a la hermana Raquel, a todas las sucrenses, así ¡Hum!, ésta uña, ésta nigua. Y con eso, el desprecio destila por todos los poros.

Dios nunca me va ha tratar así, como una cosa que la compro y la boto, ó que la saco, y porque me perjudica …

Dios no me va ha tratar así, porque yo permanezco en El y El en mi, y la razón de eso, es porque le amo.

Se acuerda hermana, cuando le digo: A ti nunca te voy a tener rabia, nunca te voy a despreciar, no me gusta tu forma de ser, no me gusta tu vida, no me gusta como tú actúas, pero a ti, a ti te tengo muy en alto. Yo desprecio de alma tu forma de ser, pero a ti no te voy a odiar, como digo: Te quiero demasiado para permitir que te manches, ¡Oh Dios, ayúdanos en ello!, y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros, ¿Quién lo duda?, ¿cómo dudar del amor de Dios?, ¡Dios es Amor!, y el que permanece en amor, permanece en Dios.

Yo he creído en el amor de Dios, mire muchos me lo han querido sacar de dentro, ¡Nada va ha cambiar eso!, ¡Dios me ama!, y la noticia mía, ¡Dios te ama!, eso es una axioma, no se puede evitar, está fuera de toda regla, pero si nosotros permanecemos en amor, Dios está en nosotros y nosotros en El.

Este conocimiento es demasiado maravilloso para mi, seguiré haciendo lo que El dice, seguiré cumpliendo su palabra, esa es la gran demostración de que me ama, ¿Podemos verdad?, ¡Si Señor!.

Punto final al culto de ésta mañana, diciéndoles hermanos, nosotros hemos conocido el amor de Dios, creemos que si, Dios es amor, y si permanecemos en amor, nosotros estamos en Dios y El en nosotros, la mejor demostración, lo que El hace por nosotros.