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"Eterno Dilema"
Rvdo. JULIO ALVARADO F.
Aunque hoy todo el mundo religioso, todo el mundo cristiano, conmemora con gran lloro, el gran epitafio, cuando un hombre llamado el Cristo, fue crucificado. Por incomprensiones de aquellos, hoy aún cuando conmemoran esto, nosotros sabemos que aún que fue crucificado, y aunque fue sepultado… El Vive.
Los que creen que El vive en nosotros como cantaba el hermano, "Si él cuida de las aves" ¡como no cuidará de ti!.
La escritura dice: No valen ustedes más que unas cuantas avecillas, le doy gracias a El, y mientras el hermano cantaba yo me puse a pensar triste y doloroso para mi, yo recordaba decía él; Cuando una mujer, mi señora de 50 años, mis dos muchachos uno de 25 y el otro de 20 años fueron despatriados, por esos desiertos, por esas serranías inhóspita como son las cordilleras. ¿¡Eh!?. Nada de culpabilidad, sin tener un solo motivo, de repente se me vino esta imagen de ese camión que acarreaba y llevaba a mis seres, y como el hermano… yo dije: "Señor, si tú cuidas de las aves, cómo no cuidarás de ellos"
Y al cantarla nosotros al igual que el Señor no diremos: "Si él cuida de las aves, no cuidará de nosotros"... ¡Cómo no lo hará el Señor!.
Como no cuidará de ellos, y cómo no cuidará de nosotros. ¿Y aquí tenemos el Eterno Dilema" ¿No ve?.
Tenerlo a Él o rechazarlo, Amarlo u odiarlo, dejarlo que viva o matarlo nosotros, porque El dijo: Porque lo hiciste con este chiquitito, a mí me lo hiciste, ¿No ve?.
Ese es el Eterno Dilema, y éste es el Título de mi Mensaje para ustedes en ésta noche.
El Dilema, dilema que está durando dos mil años, y como no voy a predicar para una gran audiencia, sino que para éste grupo, a ustedes se los doy. A ustedes hermanos, hermanas a usted Señor, a usted señora, a usted señorita, a usted joven, a ustedes que me escuchan en ésta noche, a usted quiero traerle el Eterno Dilema.
Aceptarlo o rechazarlo, darle vida o matar, entonces el Dilema: "Lucas 23:39" .
"Mi Amado Padre, Señor de la gloria, gracias por estos privilegios, primero el poder elevar mi voz en oración al trono de tu gracia, ante este grupo que me oye, y algunos que me creen, Señor gracia por poder elevar mi voz, seguro que tú siempre me escuchas Padre.
Así que tu Hijo clama, pero clama para decirte gracias Padre, por el privilegio de escucharme, poder elevar mi voz en la seguridad de ser oído, acepta mi gratitud, y con la mía, la de este pueblo que te ama.
Señor, el segundo privilegio, es poder dirigir tu Palabra, constituirme en tu voz, en tu boca Señor, para hablarle a éste pueblo, por lo que te ruego Padre Santo, unge mis labios, habla a éste pueblo, abre los corazones para que cada palabra halle cabida en ellos.
De modo que no predique Señor, cómo que viene del viento, sino que esta palabra no vuelva vacía Señor, sino que lleve fruto para tu gloria y alabanza.
Mi Dios al aceptar mi oración, me pongo en tus manos, habla que tu siervo y sierva te escuchen Señor, y sabemos reconocer tu voz hablándole al alma, en el Nombre de Jesús Amén."
Asiento hermanos, el Señor les bendiga, repito entonces, éste es el Dilema, drama que está durando dos mil años. Aceptarlo o Rechazarlo, nunca antes se había presentado este drama, nunca hermanos, en el Concierto Eterno, había llegado la oportunidad de que el hombre juzgara a Dios.
Y lo encontrará, digno de aceptarlo o indigno, y lo rechazarán, sino que antes de Jesús, cada pueblo tenía su propio dios, con su propio poder, más grande, más pequeño de acuerdo a los ejércitos que levantaran bandera por ese Dios.
Y así tiene usted por ejemplo, a quien aquel se acerca a Ezequías le dice: "Tu no confías en Jehová, Jehová no es más poderoso que el dios del rey de Asiria, y los otros dioses de los otros pueblos, han podido librar a los países de mi mano, así tampoco tu Dios Jehová, librará a tu pueblo de mi mano". Usted lo puede ver en 2da de Reyes en el Cáp. 18. Usted puede leer todo el capitulo.
Había un dios para cada creencia, un dios para cada fe. Pero cuando vino Jesús hermanos, la cosa varió, fue diferente. ¿Por qué?, porque no vino a todo el mundo… vino a un pueblo especial, inicialmente llamado Israel, y el pueblo de Israel que ellos tenían, a Jehová como el Dios de ellos.
Jesús hermanos se les para delante y les dice: Bueno, Jehová es Dios no hay duda. Pero yo he venido en nombre de mi Padre, para traerles a ustedes este mensaje, ¡Usen mi nombre!, y todo lo que pidan a mi Padre en mi Nombre, todo se lo va a conceder.
Eso fue una cosa muy terrible, eso fue hermanos un atrevimiento muy grande… Así que ahora dijeron los sacerdotes, Fariseos, Saduceos, Escribas, Herodianos, Anacoreta, los religiosos todos, dijeron: "Así que nosotros, tenemos que votar el nombre de Jehová y tomar tu nombre como santo, como poderoso para ser oído.
Tenemos que dejar de orar en el nombre del Dios de nuestros padres y orar en tu Nombre. ¿Qué te has creído?... ¿Si Abraham, el padre de la fe, clamó en el Nombre de Jehová?... ¿Si Moisés nuestro líder clamó en el nombre de Jehová?... ¿Quién eres tu para decir que el nombre de Jehová quede archivado?... ¡Y ahora tenemos que usar tu Nombre!.
Eres un blasfemo, eres un maldito, y cómo tal te rechazamos y tienes que morir como lo que eres, como un maldito impostor… Cuando Pilatos lo puso delante de ellos, los emplazó y dijo: Bueno, yo escucho tantas acusaciones de éste Jesús, que en realidad no me caben en las hojas que tengo aquí, denme más luz, sobre las acusaciones.
Se volvió a Jesús y dijo: Pero mira no escuchas todo lo que dicen de ti, no les contestas, mira todo lo que hablan estos, no te importa todo lo que dicen en tu contra? – Jesús le mira…. Mira la multitud… agacha la cabeza, - ¡Contéstame, dime la verdad! – Jesús le dice: "Si conocieras la verdad"
Porque ¿Qué cosa es verdad?..."El Eterno Dilema" Jesús 33 años bien parecido, agradable, una voz profunda, bien plantado, sabía presentar las cosas, tenía un magnetismo personal que atraía a la gente.
De fiesta en fiesta, que ha decir a mi modo, de farra en farra, de borrachera en borrachera, y para rematarla se va con mujeres, y…¡Ese es Dios! Hum?... Será el dios de los ignorantes. Será el Dios de los ignorantes, será el Dios de estos que son igual que Él, será el Dios de esos que no tienen moral, será el dios de esos que no tienen ni un principio de decencia, de esos será el Dios.
Pero de nosotros, las personas bien, que nosotros que tenemos que servir a Dios y aspiramos a una vida de santidad, nosotros que concebimos en nuestra mente una vida espiritual, ante duda tan mentirosa, una vida espiritual que es mística, ese no es Dios para nosotros, nos quedamos con el Dios de nuestros padres.
El Dios de nuestros padres, en realidad no lo conocemos, no sabemos cómo es, está por allá metido en la inhóspita eternidad – No, por lo menos yo puedo clamar, yo puedo decir: Toma mi vida Señor, y como nunca lo vi, nunca lo voy a ver, ¡Que me importa!, y hago de mi vida lo que me place.
Pero, a éste Jesús… ¡cómo lo voy a hacer!... si no tiene vergüenza de pasearse con una ramera conocida en la ciudad, se da el lujo de andar con esa María de Magdala, que todos sabemos que la casa que ha construido, esa que tiene, con su cuerpo…
Ese, vamos a creer que ese sinvergüenza, impostor, diablo encarnado, Belcebú en cuerpo, ¿Cómo vamos a aceptarlo como Dios?.
Ese es el Dilema, ese es el Dilema, el problema que les planteo en ésta noche hermanos, que les planteo aquí, igual como Jesús, se lo planteo a los líderes religiosos de aquella época, a todo Israel, y al mundo entero.
Por eso es que la televisión, la radio, los grandes templos, y las catedrales hermanos, están engalanadas con muchas luces ahora, y haya sermones muy místicos hablando de Él hermanos, hablando de Jesús, de el gran Jesús de Nazareth.
Imitando la voz de Él, profunda y mística, dicen como lo escuchamos en la tele y en la radio, y en la calle: Ama a nuestros enemigos, bendice y no maldigas, si amáis solamente a los que os aman, que vergüenza tendrías, no hacen así también los demás gentiles. Yo os mando orar por los que os persiguen y os ultrajan, y todo eso lo estaremos citando en las escuelas dominicales místicas.
¿Qué?, los religiosos que no vacilarían hermanos en volver a crucificar al Cristo de la gloria… ¡Se presentará ante ellos!, ¿Por qué?, porque no es como ellos lo han concebido.
Dios no se ha presentado como ellos lo tienen en sus mentes de tradición, ¿Quién?, si esos que andan con la velita así mirando para arriba, con los ojos blancos místicamente, con una aureolita celeste sobre su cabeza, y andan con habito de monja, de cura, de hijos de Dios, ¿Dios es eso?.
¡No!, ¡Dios es un hombre!, y comparte tus tradiciones, que sabe de tus bajezas, tus caídas, tus aflicciones, tus carnalidades, que conoce la aflicción de la madre para sostener a sus hijos, que conoce el dolor del padre que no le alcanza el dinero para darle bien comer, bien vestir, bien calzar, bien a sus criaturas.
Conoce el dolor del hijo que ve a su madre enferma y no sabe cómo socorrerla, porque lo que gana no le alcanza. Dios es un hombre que conoce, que comprende los habitares diarios de tu vida, que comparte las aflicciones propias tuyas.
Dios es un hombre, que sabe de la aflicción de un hogar en discordia, que sabe de las heridas, de la incomprensión entre las familias.
Dios es un hombre que conoce de las aspiraciones frustradas, de confianza destruidas, de heridas de traiciones.
Dios es un hombre que comprende cada una de nuestras vidas. No es el terremoto, no es el místico invencible.
Dios es un hombre que es capaz de ponerse al lado de cada uno y comprenden y mirar al fondo de nuestra vida, y ver allí en la profundidad de nuestro ser, comprender la aflicción nuestra, condolerse cuando la madre corre y mira para todos los lados, el único recurso es ir y pedir prestado, pedir fiado por allí, donde le puedan fiar, porque no hay manera. Y el marido la única razón que yo puedo concebir para darle de comer a mis hijos es que me presten.
Y otros para ganarse el dinero tienen que morderse la lengua y agachar el lomo, humillarse hasta el polvo.
Dios es un hombre, Dios es un Ser que comprende hermanos, sabe de dolores, sabe de dolores, sabe de angustias, sabe del pecar. El Dilema… aceptar a ese Dios, Dios es tan hombre, que teniendo un solo pan en la mano, y que ve que ellos no lo criticarían si yo me lo como sólo…. Pero… ¡Como voy a hacer yo solo!... Padre multiplica éste pan, quiero compartirlo con todos.
Dios es tan hombre, ¿Cómo puedo creer eso?... si el papa, los obispos, los doctores, saben que Dios no es hombre, que Dios es espíritu, que dice es Omnipotente, y que si se llegara ha acercarse a la tierra la derrite.
¿Cómo usted puede creer que Dios es Hombre? … eso lo creen solamente los ignorantes. – Aceptar a ese Dios, significa esto: Ser un rechazado como Jesús, que ignorante entre ignorantes fue rechazado.
Yo quisiera emplazar a los seguidores de Jesús, ustedes y ustedes, que no saben nada, se quieren pretender ungirse en Maestros nuestros, salgan de la sinagoga, sálganse afuera - ¿No es eso lo que le dicen a ustedes? – Estos seguidores de Jesús hermanos.
Rechazado como los ignorantes sin letras que siguieron a Jesús, y como dice el Libro de Los Hebreos, en el capitulo 11 – "Desechado de todos, muriendo por Él" eso significa aceptarlo.
Aceptarlo significa que te traten a ti como que has sido engañado – Aceptarlo… aceptaste a ese individuo que te ha engañado, que hace lo que a Él bien le da la gana, y ha hecho de ti lo que le ha dado la gana.
¿Por qué tu eres un engañado?, ¿Tú eres una engañada?, ¿Ponte a pensar un poquito, razona y vas a ver que lo que crees son puras fachaterias, puras tonterías.
Aceptarlo significa hermanos ser vituperado, ser escarnecido. Ahora si es mujer –Vos ¿qué haces con Él? o ¿Él qué hace con vos, no ves la fama que tiene?, amigos de pecadores y de rameras. Toda persona limpia y decente se aparta de El, - Como decían: No ves que los que lo siguen, fíjense la gente que lo sigue.
Así que, ¿Hay alguno de nosotros, los religiosos de nuestra época le sigue a El?... ¡No!, porque nosotros somos personas decentes. Y… ¡Miren la gente que lo siguen a él!, ¡Claro!, ¡Con razón dicen que la ramera va adelante al reino de Dios!, ¿Eh?.
¿Qué clase de gente le sigue?, ¡Esa!, ¡Este!, ¡Esta!, ¡Estos!. ¡Mire este!, ¡Estos son los que le siguen a Él! – Pero nosotros, la gente decente, la gente pudiente, ninguno de nosotros ha creído su palabra.
Aceptarlo a Él hermanos, significa ser odiado. – Ahí viene un seguidor de ese Jesús llamado El Cristo, ahí viene un seguidor de ese Nazareno, que no sabe de dónde viene, por último nadie sabe si es Nazareno, si es… de donde sea… no tenemos ni idea de donde viene ese tipo.
Ahí va uno, ahí va una, de esos seguidores, de esos fanáticos, que le dan su plata y sus propiedades, para que él viva con un grupo de flojos que no le trabajan un día a nadie. Y visten bien, y comen bien, se llenan la panza al sol, no hacen nada, pero… como están con él. Un grupo de ignorantes lo mantienen y lo visten.
Este es el Dios que quieren hacernos creer, ya vas a ver…..que corra un poco de tiempo…como ese´, ese Dios va a ser crucificado como lo que es, como un maldito impostor.
Pero habían algunos que decían: Yo lo he visto y creo, yo lo veo, quizás no alzaban la cabeza, ni muchos daban la voz, pero ¡Creían!.
Creer en Él significaba ser perseguido por los vecinos, por los conocidos, por las amistades, por los compañeros, perseguido por todos.
Creer en Él significaba eso, y creer en Él significaba ser tratado como ignorante, aún en nuestros días.
Creer en Él hermanos significaba ser tratado como que te han engañado, creer en El significaba ser vituperado, ser escarnecido, ser odiado, ser perseguido.
¿Por qué?, porque lo mismo que sucedió allá, los mismos demonios que se alzaron allá, las mismas pasiones que se alzaron allí, que lo llevaron a la cruz, las mismas pasiones están aquí.
Allá gritaban ¡Crucifícale!, acá gritan ¡Fusílenlo! – Pero es la misma cosa. Allá gritaban: ¡Crucifíquenlo!, acá ¡Fusílenlo!, gritaban ¡Persíganlo!, que sea perseguido, que sea odiado, aquí gritan que sea perseguido, que sea odiado.
Allá gritaban que fuera raído su nombre de la tierra, acá gritan que sea raído su nombre de la tierra, allá le mandaron hermanos, soldados para que le mataran, acá le mandan soldados para que lo maten.
No hay diferencia y sus seguidores deben ser expuestos exactamente a la misma situación. Y si allá hubo algunos que se quedaron con El, y si bien es cierto que lo dejaron en algunas oportunidades y huyeron en otras.
Después volvieron y dijeron: Estamos aquí, yo no sé si en ésta noche usted tiene resuelto el dilema, no sé si usted tiene resuelto el Dilema. Me quedo con Dios, me quedo con el Dios de la Biblia, ese no me causa problemas.
Todos creen igual, el Dios de la Biblia es un Dios buenito, es un Dios, es un Dios de bueno… yo puedo decirle lo que me da la gana, Él nunca chilla, nunca dice nada, está ahí quietito, y en Él creyó mi tatarabuelo, creyó mi bisabuelo, creyó mi abuelo, mi abuela, mi padre, mi madre, creo yo, creen mis hijos, creerán mis nietos.
Yo sigo creyendo en el Dios de la Biblia. Pero creer a éste, significa cambiar todos mis conceptos, y yo no estoy de acuerdo.
Resuelve tu Dilema en ésta noche, ¡Resuélvelo!, ¡Hazlo veraz!, no pases de esta noche sin resolver tu situación, porque rechazarlo significa estar del lado correcto, si tu lo rechazas todos te abrirán los brazos y te dirán: ¡Por fin despertaste!, ¡Por fin dejaste de ser engañado, engañada!.
Rechazarlo a El significa parabienes para ti, significa puertas abiertas, porque estás del lado correcto!.... y si te han echado de tu casa, y si están tus familiares en contra tuya te dirán: ¡Por fin has reaccionado!, ¡No podía ser de otra manera! Tienes sangre mía, tienes parte de mi vida, ¡Pues tenías que reaccionar correctamente!.
Ven lo pasado, lo olvidamos, a éste fanático, a ese palabrero ¡Déjalo!... ¡Por fin estás del lado bueno!, ¡Vamos a misa!, ¡Vamos al templo!, ¡Vamos al culto!, ¡Seamos buenos cristianos!.
Rechazarlo significa estar de parte del vencedor – siempre. Aunque rechazarlo a Él debe estar al lado del que está arriba, te van a abrir puertas, te van a dar mejores puestos, vas a tener mejores oportunidades en la vida, todos te van a tratar bien.
Y a lo mejor los que iba a tu casa y te ofendían y te maldecían hermanos, los que te insolentaban en tu propia cara allí, y causaban problema en tu casa, cuando tu ni siquiera les pides el saludo a ellos.
Pero, ellos tienen la osadía y ni vergüenza, de venir a tu casa a ofenderte, si tu lo rechazas ellos vendrán a tu casa y te dirán: ¡Por fin hombre!, o ¡Por fin mujer!, ¡Eso era lo que queríamos!, ¡Comamos y hagamos fiesta!, ¡Ven charlemos y divertámonos!
Puedes volver a pintarte (si es mujer), y si es hombre: comienza a beber, ven al fútbol, ven aquí, ven acá,¡Por fin has hecho lo correcto!.
Rechazarlo significa estar de parte del ojo inteligente, donde las personas inteligentes hermanos, se apartan de éste que los ignorantes lo siguen.
Rechazarlo significa estar del lado de los poderosos, hablar mal de Él, significa ser popular, ¿Éste está hablando mal de Él?, ¡Hombre vamos a tomarlo y ponerlo por la radio y por la prensa!, ¡Vamos a aplaudir! Es popular que lo maldigan.
Resuelve tu dilema, resuelve tu dilema en ésta noche, resuélvalo en el Nombre del Señor, porque hermanos puede usted aceptar que Dios es un Hombre, que ni sabemos de dónde vino, lo único que sabemos es que en Nazareth nadie lo acepta, lo han echado de allí.
Y en toda su vida de predicador Él fue dos veces solamente a mi ciudad, y tuvo que salir disparado, nadie lo aceptó, lo único que sabemos es que donde Él nació nadie lo quiere, sus familiares se burlan de Él, eso es lo único que sabemos.
De donde viene éste Dios, como aceptarlo como aceptar a éste tipo que actúa tan diferente a lo que yo he leído de las escrituras que es Dios. ¿Qué me quieren hacer creer a mi, que yo siga por un camino tan distinto al que siempre he aprendido desde niño? ¿Cómo aceptarlo si yo tengo ideas preconcebidas para formar mi vida?, ¿Cómo aceptar a éste hombre que es diferente a como yo pienso que debe ser Dios?.
No, nos vamos a quedar con el Dios sublime y por último, si eres el Cristo ¡Demuéstranoslo!, ¡Haznos milagros!, ¡Bájate de la cruz!, ¡Desclávate!, ¡Desciende!,¡Líbrate a ti mismo! Y luego ¡Líbranos a nosotros! Y vamos a creer, vamos los tres tomados del brazo diciendo: Hemos bajado de la cruz por el Poder del Dios viviente.
Pero, ni eso puedes hacer, ¡Impostor! ¡Que vas a ser!, si no te dan de comer te mueres de hambre, si no te defienden… todos te persiguen, ¡Qué vas a ser Dios!, ¿Cuándo Dios ha necesitado del hombre para que lo protejan?.
Tu Dios se escondió, tu Dios ha huido, ¿Qué va ha ser Dios?... Ellos ignoran voluntariamente, lo que quieren ignorar, porque Dios desde las Eternidades siempre se ha escondido.,
Y cuando Jesús vino a éste mundo desde su tierna infancia, anduvo huyendo… pero, ellos lo ignoran, lo ignoran, se hacen los ignorantes. ¿Por qué?, porque son tan "Inteligentes" que no quieren aceptar al Dios de la gloria como es.. Y se han fabricado un Dios.
Un Dios que anda en procesión por las calles, que adornan el templo de Roma, que hacen grandes catedrales. Pero al Dios que nació en un pesebre, que anda con un grupo de ignorantes, que no trabajan, que viven de las ofrendas y los diezmos, a ese Dios no lo aceptamos. Pero ¡Eso es Dios! ¿Eh?... ¡Era Dios!.
A ese Dios aceptaron los que escribieron la Biblia, y ese Dios se para ante ti en ésta noche, para decirte: "Resuelve tu problema, resuelve tu dilema" Y aunque somos muy poquitos aquí, ¡Resuelve tu Dilema!.
Si tu decides rechazarlo, no vuelvas más. Pero si lo aceptas, ¡Acéptalo como es!, ¡Tenlo como es Él!, no vengas a hacer a Dios a tu manera. Porque Dios no se fabrica, Dios ¡Es!, ¡ES!, ¡ES!. No lo puedes fabricar a tu antojo, no lo puedes hacer conforme a tus ideas, Dios quiere cambiar tu vida, tu no puedes cambiarlo a Él.
Tú tienes que someterte a tu Dios invencible, y Él no te va ha servir a ti. Cuando tú te sometas a servirle a Él y haces su voluntad, entonces usa su Nombre.
El Eterno Dilema…. Te rechazo por impostor, si eres el Cristo, ¡Que vas a ser vos!, ¡Maldito!, ¡Tú eres un maldito!.
Porque estaba escrito que maldito era el que muere en un madero, y hermanos decir. Yo soy un seguidor de Jesús, era decir: Maldición, decir: Yo soy de Cristo Es La Respuesta, es decir: Maldición.
Y déjeme decírselo en ésta noche bien parado: El Dios de allá hermanos, el Dios de allá ha traspasado las distancias, las eras, las edades, las constelaciones, y se ha parado en ésta carpa, tan humilde como es Él.
Para ponerte en acción, que tú decidas, tu dilema ha de ser resuelto en ésta noche, recuerda hermano, éste es tu dilema. Lo rechazarás tú o te quedarás con El. Resuelve tu dilema hermano, resuélvalo por amor a tu alma.
Yo te he reconocido Señor, pero tu ni aún temes a Dios, estando en la misma condenación, tú lo maldices, tu lo condenas, tu lo vituperas, tu dices todas esas cosas de Él, tú lo difamas.
Yo lo reconozco:"¡Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino! ¡Acuérdate de mi!. Y yo digo: "Querido Dimas, ¡Hoy estarás conmigo!"
Si tu decides en ésta noche rechazarlo, haces bien… Pero si decides aceptarlo, de cierto de cierto digo: Hoy estarás conmigo en el paraíso. Si tu vales más que las avecillas, resuelva su dilema en ésta noche, para estar con su Señor.
Si en verdad va ha estar conmigo, ¡Hágalo!, tiene que aceptar al Señor de la gloria como Él es, como Él se le presenta, ¡Hágalo en ésta hora mi hermano!, ¡Hágalo en ésta noche mi hermana!, ¡Hágalo en éste instante! – Señor… - ¡Hágalo usted señora!, ¡Hágalo usted señorita!, ¡Hágalo joven!, ¡Hágalo!, ¡Háganlo ustedes que han escuchado al Dios de la gloria!.
¡Hágalo! Si usted lo hace Dios no lo va ha dejar, porque el que comenzó la buena obra El la terminará..
¡Dios les bendiga!...
(Termina el culto).
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